No alcanza con vinagre blanco: cómo limpiar los orificios de la ducha para que el agua vuelva a salir con fuerza

Se trata de uno de los trucos más viejos para mantener la ducha limpia y evitar la acumulación de sarro. Sin necesidad de grandes elementos ni gastar de más, es posible solucionar el problema en solo 2 minutos.

Como limpiar la ducha de baños
Como limpiar la ducha de baños
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

Con el paso del tiempo, es normal que los oficios de la ducha comiencen a acumular sarro, residuos minerales y suciedad que terminan afectando el flujo del agua y la higiene del baño.

Y aunque muchos suelen recomendar vinagre blanco para eliminar la cal acumulada, lo cierto es que los expertos en limpieza profunda indican que es necesario completar este paso con una herramienta específica para desobstruir los pequeños agujeros del cabezal: usar un cepillo dental.

Preparación inicial: cómo remover la suciedad del cabezal de la ducha con vinagre blanco

Antes de comenzar, se recomienda limpiar la zona de conexión de la ducha para eliminar la suciedad superficial. Luego, si es posible, hay que desenroscar la flor o cabezal para facilitar una limpieza más profunda.

Una vez retirada la pieza, el siguiente paso es colocarla en un recipiente con vinagre de alcohol diluido en una pequeña cantidad de agua, ya que esta mezcla ayudará a desprender el sarro y cualquier tipo de residuo que quedó acumulado por el paso constante del agua.

Para obtener mejores resultados, se aconseja dejar actuar la solución entre 20 y 30 minutos. En los casos donde exista una gran acumulación de cal, puede utilizarse vinagre de limpieza, que posee una concentración más alta.

Baño, ducha. Foto: Unsplash.
Cómo limpiar la ducha del baño

Qué tipo de cepillo utilizar para limpiar a fondo los orificios para que vuelva a salir el agua con fuerza

Tras el remojo, llega el momento de eliminar los restos adheridos. Para ello puede utilizarse un paño suave junto con un cepillo de dientes viejo. Sin embargo, si los agujeros están demasiado obstruidos, es recomendable recurrir a los cepillos interdentales.

Si bien se trata de una herramienta dental que se utiliza para una limpieza profunda en los dientes (por ejemplo cuando una persona tiene brackets), lo cierto e que gracias a su tamaño reducido, pueden ingresar en cada orificio y remover la suciedad acumulada con mayor precisión.

Una vez finalizada la limpieza, solo queda enjuagar bien la pieza y volver a instalarla. En la mayoría de los casos, este procedimiento permite recuperar gran parte de la presión original del agua y mejorar el funcionamiento de la ducha.

Cepillos de dientes. Fuente: Pexels.
Los cepillos de dientes ayudan a sacar el sarro acumulado de la ducha.

Quienes prefieran evitar desmontar el cabezal pueden aplicar una alternativa sencilla que también ofrece buenos resultados. El método consiste en llenar una bolsa de plástico con vinagre, sujetar alrededor de la ducha con una banda elástica o un hilo resistente y asegurarse de que los orificios queden completamente sumergidos.

Luego se puede añadir un poco de agua y dejar actuar durante varios minutos. Después del remojo, basta con retirar la bolsa, limpiar los orificios con un cepillo y dejar correr agua para eliminar los residuos desprendidos.

Aunque muchas personas no lo hagan, se trata de un mantenimiento periódico que podría adecuarse a la rutina de limpieza del hogar para evitar obstrucciones, prolongar la vida útil de la ducha y mantener una presión de agua más uniforme en cada uso.