
El dulce de leche es uno de los alimentos más elegidos por los argentinos gracias a su versatilidad, ya que puede disfrutarse en postres, tortas, helados o simplemente untado sobre pan o galletitas de agua.
Ahora, La Serenísima presentó una nueva apuesta para los fanáticos del dulce de leche que promete revolucionar las góndolas: el Dulce de Leche Aireado, una versión que mantiene el sabor tradicional del clásico argentino, pero incorpora una textura más liviana, esponjosa y suave.

Qué lo diferencia del resto
El dulce de leche Aireado se diferencia de las variedades tradicionales, como el clásico, el Colonial y el Repostero, por su consistencia aireada, que recuerda a una mousse o una crema firme. La propuesta que lanzó La Serenísima está pensada tanto para consumir directamente a cucharadas como para untar en tostadas, rellenar panqueques o incorporar en postres y preparaciones de repostería.
La empresa lo lanzó en pote de 300 gramos y, además, cuenta con certificación Sin TACC, por lo que es apto para personas celíacas.
El lanzamiento llega luego de otras innovaciones de la marca en la categoría de dulces, como la edición inspirada en el sabor Dubái y la versión Zero Lactosa, con el objetivo de ampliar su lista de productos y ofrecer nuevas alternativas innovadoras y deliciosas para los consumidores.

En los últimos días, el nuevo dulce de leche Aireado comenzó a aparecer en supermercados, kioscos y almacenes de distintos puntos del país, despertando la curiosidad de los consumidores por su original textura.
Con esta incorporación, La Serenísima apuesta a renovar uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía argentina sin modificar su sabor característico, pero ofreciendo una experiencia diferente para quienes buscan probar nuevas opciones.
Por qué el dulce de leche clásico y el colonial no son lo mismo
El dulce de leche se posicionó como uno de los productos más amados por los argentinos. Se puede utilizar en postres, tortas, helados y alfajores, aunque no todos son iguales. Los dos tipos más famosos se distinguen por su sabor y textura: el común y el colonial.
Dulce de leche común
Usado en tostadas, panqueques, flanes o alfajores. Se prepara con leche, azúcar y una pizca de bicarbonato, y se cocina a fuego lento, revolviendo sin parar para que no se formen grumos ni se pegue al fondo de la olla.
Resulta ser una crema suave, homogénea y de color marrón claro. Su sabor es equilibrado y su textura, perfecta para untar o rellenar.

Dulce de leche colonial
Lleva los mismos ingredientes, pero el secreto está en la cocción: se lo cocina durante más tiempo y con menos batido. De esta forma sale una textura mucho más espesa y granulada, con un sabor intenso y bien caramelizado.










