
Hay especies que no solo resistieron las bajas temperaturas, sino que también siguieron floreciendo y ofrecieron un beneficio extra: ayudaron a mantener alejados a los insectos gracias a su aroma y propiedades naturales.
Para quienes buscan un espacio verde atractivo durante los meses fríos y sin grandes exigencias de cuidado, estas plantas resistentes se convirtieron en aliadas clave. Algunas variedades soportaron heladas moderadas y continuaron mostrando flores cuando otras especies permanecieron inactivas.
Lavanda: color y perfume que espantó a los insectos
La lavanda fue una de las favoritas de jardineros y aficionados por su capacidad para tolerar el frío y el riego escaso. Una vez establecida, soportó condiciones adversas y regaló flores violetas durante buena parte del año.
Su aroma característico resultó agradable para las personas, pero poco atractivo para mosquitos, polillas y otros insectos. Además, requirió poco mantenimiento y resistió heladas moderadas, lo que la hizo ideal para quienes no pueden dedicarle mucho tiempo al jardín.

Caléndula: flores vibrantes y control natural de plagas
La caléndula también se destacó en invierno. Sus flores amarillas y anaranjadas aportaron color incluso en los días más grises y se mantuvieron durante largos períodos.
Muchos la eligieron no solo por su valor ornamental, sino porque ayudó a reducir la presencia de plagas como pulgones y mosca blanca, sobre todo cuando se combinó con otras especies en canteros o huertas. Su fácil cultivo en macetas y jardines la volvió una opción práctica y efectiva.
Romero: resistencia, aroma y múltiples usos
El romero, conocido por su uso en la cocina, también se lució en el jardín. Esta planta soportó el frío y produjo pequeñas flores azuladas o lilas en distintas épocas del año.
Su intenso aroma fue uno de sus principales atractivos y, según especialistas, ayudó a mantener alejados a varios insectos. Además, necesitó pocos cuidados y pudo aprovecharse tanto en el jardín como en la cocina.

Consejos para cuidar estas plantas en los meses fríos
Aunque la lavanda, la caléndula y el romero demostraron ser resistentes, algunos cuidados simples ayudaron a mantenerlas saludables durante todo el invierno. Los especialistas recomendaron evitar el exceso de riego, ya que el suelo húmedo y las bajas temperaturas pueden dañar las raíces.














