
A la hora de pensar en la decoración del hogar, Mónica Garrido, reconocida interiorista, sostuvo que el secreto para que una casa no quede desactualizada es apostar por una base neutra y materiales de calidad. Según la experta, muchos caen en la tentación de seguir tendencias que parecen novedosas, pero que pronto serán reemplazadas, lo que obliga a cambios y reformas innecesarias.
Garrido, conocida en Instagram como @monicagarridointeriorismo, compartió en sus redes sociales tres consejos fundamentales para lograr interiores atemporales. Su propuesta apunta a crear espacios cálidos y acogedores, pero que no pierdan vigencia con el paso de los años.
Materiales nobles y de calidad: la clave para un ambiente duradero
El primer consejo de la interiorista es invertir en materiales naturales y nobles. Garrido recomendó elegir elementos como mármol, madera, piedra o barro cocido, que no solo aportan un toque elegante y natural, sino que además envejecen bien y ganan carácter con el tiempo.
Estos materiales, según la especialista, adquieren matices y texturas únicas a medida que pasan los años, lo que suma autenticidad y evita que la casa luzca anticuada.
Una base neutra y atemporal para sumar personalidad sin riesgos
El segundo punto que destacó Garrido es la importancia de utilizar una base neutra en la decoración. Colores como el blanco roto, beige, grises cálidos o tonos tierra funcionan como un fondo sereno y versátil, sobre el que se pueden sumar muebles y objetos con personalidad sin temor a que el conjunto quede fuera de moda.
Esta base permite que la casa se adapte fácilmente a los cambios de tendencias, sin necesidad de hacer grandes reformas.
Tendencias solo en detalles fáciles de renovar
Por último, la interiorista aconsejó incorporar las tendencias únicamente en elementos que sean fáciles de cambiar, como lámparas, cojines, alfombras o piezas de color. De esta manera, es posible actualizar el ambiente cuando lo desees, mientras que paredes, suelos y otros elementos principales permanecen como una base estable.
Así, la decoración puede evolucionar con el tiempo y con los gustos de quienes habitan la casa, sin la necesidad de empezar de cero cada pocos años.

















