
El exceso de humedad en la heladera puede hacer que las verduras pierdan textura y se deterioren más rápido. Para evitarlo, muchos recurren a un truco simple: colocar papel de cocina en el fondo del cajón de las verduras. Esta técnica ayuda a absorber el agua que se acumula durante el almacenamiento y puede marcar la diferencia, sobre todo con hojas verdes como lechuga, espinaca o rúcula.
El papel absorbente retiene parte de la humedad que queda en el fondo del cajón o se genera por la condensación. Así, evita que los vegetales estén en contacto con superficies mojadas y que las hojas se ablanden por el exceso de agua. Sin embargo, no todas las verduras requieren las mismas condiciones y el papel no reemplaza la limpieza regular de la heladera.
Cómo usar el papel de cocina para conservar mejor las verduras
Para aplicar este método, primero hay que retirar las verduras del cajón, limpiar bien la superficie y secarla por completo. Después, se colocan una o dos hojas de papel de cocina en el fondo, cuidando de no tapar las salidas de aire ni interferir con el funcionamiento del cajón.

Es importante guardar las verduras en condiciones adecuadas y evitar dejarlas mojadas. Si se lavaron antes de guardarlas, conviene secarlas cuidadosamente. También se recomienda retirar las hojas dañadas y revisar el estado de los alimentos con frecuencia.
Cada cuánto hay que cambiar el papel de cocina
No existe un plazo fijo para todos los casos. Lo ideal es revisar el papel cada dos o tres días y reemplazarlo antes si está mojado, sucio o deteriorado. Si el papel sigue seco y limpio, no hace falta cambiarlo solo porque pasaron algunos días.
De todos modos, el papel absorbente no garantiza por sí solo que las verduras duren más tiempo. Para una conservación óptima, es clave mantener la heladera limpia, respetar la temperatura recomendada y adaptar el almacenamiento según el tipo de vegetal.














