
Los trapos de limpieza son elementos fundamentales para mantener limpia la cocina y distintos espacios del hogar, pero también pueden convertirse en un foco acumulado de suciedad y microorganismos si no se higienizan correctamente. Y aunque muchos simplemente los enjuagan con detergente o lavandina, lo cierto es que a veces no quedan del todo relucientes.
Por eso, el ingeniero químico Diego Fernández explicó el secreto para limpiar el trapo y que quede siempre como nuevo. ¿La clave? Hacerlo en dos etapas: primero eliminar la grasa y las impurezas adheridas a las fibras y después avanzar con el desmanchado y la desinfección. De esta manera, se busca conseguir una higiene más profunda que la que se obtiene con un lavado superficial.

Paso a paso: cómo lavar los trapos de limpieza y eliminar la grasa como lo hacen los expertos
El primer paso consiste en preparar una mezcla de agua caliente, una cucharada de detergente en polvo y desengrasante de cocina. Según Fernández, el detergente en polvo tiene una acción física y química más intensa sobre las fibras que su versión líquida: “Primero hay que desengrasar”, indicó.
Ingredientes
- Una cucharada de detergente en polvo.
- 20 mililitros de desengrasante concentrado (o una cantidad mayor si se utiliza uno comercial común).
- Agua caliente.
- Un recipiente amplio donde puedan sumergirse los trapos.
Paso a paso
- Preparar la mezcla: colocar agua caliente en un recipiente y agregar el detergente en polvo.
- Incorporar el desengrasante: sumar los 20 mililitros del producto concentrado y revolver hasta que los ingredientes se integren.
- Sumergir los trapos: introducir las rejillas y los paños en la preparación y masajearlos suavemente para que la solución penetre en las fibras.
- Dejar actuar: mantenerlos en remojo durante una hora.
- Escurrir: desechar el agua, que contendrá parte de la suciedad desprendida, y escurrir los elementos.

Esta primera etapa es fundamental porque permite desprender la grasa y las impurezas que quedan adheridas a los tejidos durante el uso cotidiano.
El segundo paso para desmanchar y desinfectar los trapos. Después de eliminar la suciedad más difícil, comienza la segunda parte del procedimiento. En esta instancia, Fernández recomienda utilizar percarbonato de sodio, un compuesto que funciona como agente blanqueador y ayuda a remover las manchas.
Ingredientes
- Dos cucharadas de percarbonato de sodio.
- Agua fría.
- Agua hirviendo.
Paso a paso
- Preparar el agua: mezclar mitad de agua fría y mitad de agua hirviendo, en una proporción de 50/50.
- Agregar el percarbonato: incorporar las dos cucharadas del producto y revolver para facilitar su disolución.
- Volver a sumergir los trapos: introducirlos en la preparación y masajearlos suavemente para distribuir la mezcla.
- Dejar en remojo: esperar entre una y dos horas para que actúe sobre las manchas y las fibras.

Una vez terminado el proceso, hay que enjuagar abundantemente los trapos con agua limpia para retirar los restos de los productos utilizados. Este último paso puede realizarse a mano o en un lavarropas convencional.
De esta manera, el método propuesto por el ingeniero químico busca combinar la eliminación de grasa, el desmanchado y la higiene en un mismo procedimiento.














