
El precio de los repuestos y el costo de las reparaciones se volvieron un factor clave a la hora de pensar en un auto nuevo. En este marco, el mecánico español Javier Sendín fue contundente: si tuviera que elegir, optaría por un híbrido enchufable japonés antes que por cualquier otro modelo.
Sendín explicó que hoy no tiene interés en comprar un auto nuevo, pero si debiera hacerlo, elegiría un híbrido enchufable porque “combina lo mejor de las dos tecnologías: el motor térmico y el eléctrico”.
Según detalló, este tipo de vehículo permite hacer trayectos diarios en modo eléctrico y, gracias al motor de combustión, ofrece autonomía extra para viajes largos o cuando se agota la batería. Además, destacó que las restricciones de circulación en varias ciudades españolas hacen que estos modelos sean más convenientes.
Los motivos detrás de la elección: repuestos caros y reparaciones complejas
El mecánico fue claro sobre el principal problema de los autos modernos: el precio de los componentes. “Una pantalla multimedia puede costar entre 9.000 y 10.000 euros, y un faro matricial puede llegar a 2.500 euros”, advirtió.

Esto significa que, ante un choque leve que afecte faros y airbags, el auto puede ser declarado siniestro total por la aseguradora, aunque no tenga daños estructurales graves.
Sendín remarcó que los autos actuales suman avances en seguridad y confort, pero ese equipamiento también eleva el costo de mantenimiento y reparación. Por eso, recomendó a los compradores analizar no solo el precio de compra, sino también el gasto total a lo largo de la vida útil del vehículo.
Ventajas y límites de los híbridos enchufables
Los híbridos enchufables (PHEV) combinan un motor eléctrico y uno de combustión, con una batería que se recarga conectándola a la red. Esto permite usar electricidad en trayectos cortos y pasar al motor convencional para distancias largas, sin depender siempre de los puntos de carga.
Sin embargo, Sendín aclaró que no son la mejor opción para todos. Si el uso es principalmente urbano y se puede cargar el auto en casa o en el trabajo, el ahorro de combustible es real. Pero si el vehículo se usa para viajes largos y casi no se recarga, la ventaja disminuye y el motor de combustión termina siendo el protagonista.
También recomendó tener en cuenta el precio de compra, el costo de instalar un cargador doméstico, la capacidad de la batería y el mantenimiento específico de cada modelo. Antes de decidir, sugirió comparar el costo total de propiedad y no dejarse llevar solo por la etiqueta ambiental o la autonomía eléctrica.
Por qué prefiere un modelo japonés
La preferencia de Sendín por los autos japoneses es una recomendación personal basada en su experiencia, aunque aclaró que la fiabilidad y el costo de mantenimiento dependen del modelo, la mecánica y el uso que se le dé al vehículo.
Algunos modelos japoneses, según el mecánico, ofrecen una buena combinación de durabilidad y costos razonables, pero no todos los autos de ese origen son iguales.















