
En un pequeño pueblo del norte de Italia, Anna Possi desafía todos los estereotipos sobre la vejez. A los 101 años continúa trabajando detrás de la barra del Bar Centrale, el histórico negocio familiar ubicado en Nebbiuno, frente al lago Maggiore, donde recibe a los clientes desde hace casi siete décadas.
Su historia llamó la atención de medios italianos y de turistas de todo el mundo, que llegan hasta el lugar para conocer a la mujer que, pese a su edad, mantiene una vida activa y una sorprendente autonomía. Además de atender el bar, conserva hábitos que estimulan tanto su cuerpo como su mente.

Quién es Anna Possi, la mujer de 101 años que continúa trabajando en su bar
Anna Possi nació el 16 de septiembre de 1925 en Nebbiuno, una localidad de poco menos de 2.000 habitantes ubicada en la región italiana del Piamonte. Junto a su esposo, René, fundó el Bar Centrale en 1958 y desde entonces nunca dejó de estar al frente del negocio.
Tras la muerte de su marido en 1974, decidió continuar con el emprendimiento familiar y mantener vivo su legado. Con el paso de los años, el bar se convirtió en un punto de encuentro para los vecinos y también en una atracción para visitantes que quieren conocer a la barista centenaria.
En el pueblo todos la conocen como “René”, un apodo que recuerda a su esposo y que utilizan quienes la acompañan desde hace décadas. Su historia comenzó a hacerse conocida en toda Italia en 2023, cuando distintos medios nacionales difundieron su rutina diaria. Desde entonces, las redes sociales y el turismo terminaron de convertirla en una figura popular.

Cómo es la rutina de Anna Possi para mantenerse saludable a los 101 años
Lejos de llevar una vida sedentaria, Anna comienza cada jornada a las seis de la mañana. Después de desayunar una porción de torta elaborada con manzanas de su pueblo y una taza de té, prepara el bar antes de abrir sus puertas.
Durante el día organiza el local, recibe proveedores, acomoda productos, atiende a los clientes y permanece varias horas de pie. Para ella, esa actividad cotidiana representa su principal ejercicio físico.
Cuando dispone de algunos minutos libres, también dedica tiempo a estimular la mente. Lee sin utilizar anteojos, realiza cálculos de memoria, sigue las noticias y consulta información económica, especialmente la evolución de la Bolsa de Milán. Anna cuenta además con la colaboración de su hija Cristina y de una de sus nietas, aunque continúa participando activamente de todas las tareas del negocio.

El secreto de Anna Possi para llegar a los 101 años con una vida activa
Consultada en distintas oportunidades sobre las razones de su vitalidad, la italiana aseguró que no sigue fórmulas mágicas, sino hábitos sencillos que sostiene desde hace décadas.
En una entrevista concedida al programa italiano Tg2000 en 2024 afirmó: “Si Dios quiere que esté acá, estaré acá. Espero a que me llame. Mi secreto es comer poco y trabajar. Tengo siempre la mente ocupada con hacer cosas, no me rindo ante la realidad que tengo”.
Su alimentación también es muy moderada. En diálogo con La Repubblica, explicó que consume porciones pequeñas y prioriza comidas simples. “Mi dieta es muy limitada”, dijo.
“Al mediodía, como 10 gramos de espaguetis con manteca o ajo, aceite y guindilla, y una pieza de fruta o un poco de queso. Por la noche, preparo puré de arvejas y garbanzos porque como muy poca carne, así que intento mantenerme con esta proteína. Y fruta cocida. Pero siempre muy poco de todo”, detalló.

Anna, un ejemplo de longevidad activa en Italia
Además de ser considerada la barista en actividad más longeva de Italia por la Confederación General Italiana de Empresas, Actividades Profesionales y Trabajo por Cuenta Propia, Anna Possi recibió el título de Comendadora de la República por su trayectoria.
Su historia también trascendió el ámbito gastronómico. A comienzos de este año, durante la ceremonia de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán, se proyectó un mensaje suyo dirigido a los deportistas, en el que compartió palabras de aliento y consejos sobre la importancia de la perseverancia.
Pese a su edad, Anna no tiene previsto abandonar el trabajo. Incluso bromeó con el motivo por el que todavía no piensa retirarse: “No puedo jubilarme ahora porque estoy pagando cotizaciones a la seguridad social que solo podré cobrar cuando cumpla 105 años. Tendré que esperar antes de poder pensar en jubilarme, porque no quiero perder ese dinero”, admitió.
Con una rutina basada en la actividad diaria, la curiosidad permanente y una alimentación austera, Anna Possi se convirtió en uno de los ejemplos más llamativos de longevidad activa en Italia y en una inspiración para quienes buscan llegar a la vejez manteniendo una vida saludable.


















