Ennio Tasciotti, especialista en longevidad: “Hay que reducir la brecha entre la esperanza de vida y los años vividos sin enfermedad”

La expectativa de vida crece en todo el mundo, pero los especialistas advierten que el verdadero desafío es llegar a edades avanzadas con buena salud. El experto explicó cuáles son los factores que influyen en el envejecimiento y las estrategias que la ciencia desarrolla para prolongar la calidad de vida.

Ennio Tasciotti, reconocido experto en longevidad saludable.
Ennio Tasciotti, reconocido experto en longevidad saludable. Foto: sanraffaele.it
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Los avances científicos y médicos permitieron que la expectativa de vida aumente de manera sostenida en las últimas décadas. Como resultado, cada vez más personas alcanzan edades avanzadas en mejores condiciones que generaciones anteriores. Sin embargo, el foco ya no está puesto únicamente en vivir más años, sino en llegar a la vejez con autonomía, bienestar físico y capacidades cognitivas preservadas.

En este escenario cobra relevancia el trabajo de Ennio Tasciotti, uno de los investigadores más reconocidos en el campo de la longevidad saludable y el envejecimiento. Su labor se centra en comprender los mecanismos biológicos que impulsan el deterioro asociado al paso del tiempo y en desarrollar estrategias que permitan retrasar sus efectos.

La ciencia busca que las personas lleguen a edades avanzadas conservando su autonomía, salud y calidad de vida. Foto: Freepik.

Licenciado en Biología Molecular, Tasciotti fundó y dirigió centros de investigación dedicados a la medicina biomimética y la regeneración musculoesquelética en el Instituto de Investigación Houston Methodist, en Estados Unidos. Tras más de una década de trabajo en ese país, regresó a Italia para crear el laboratorio del Programa de Longevidad Humana en el IRCCS San Raffaele de Roma.

¿Qué significa realmente la longevidad saludable?

Según explica el especialista, el concepto de longevidad saludable va mucho más allá de alcanzar una edad avanzada. La meta consiste en reducir la cantidad de años vividos con enfermedades o limitaciones funcionales.

El objetivo es reducir la brecha entre la esperanza de vida y los años vividos sin enfermedad, combatiendo las enfermedades relacionadas con la edad en la medida de lo posible mediante el diagnóstico precoz y las nuevas tecnologías médicas”, detalla.

Según los especialistas, la longevidad saludable implica reducir los años vividos con enfermedades y limitaciones. Foto: Freepik.

Esta visión representa un cambio profundo en la medicina moderna. En lugar de concentrarse únicamente en tratar enfermedades una vez que aparecen, la ciencia busca anticiparse a ellas mediante la prevención, la detección temprana y el desarrollo de nuevas herramientas terapéuticas.

¿Cómo envejece el cuerpo humano?

De acuerdo con Tasciotti, el envejecimiento puede entenderse como un deterioro progresivo de los mecanismos naturales que permiten reparar los daños acumulados en células y tejidos.

Aunque durante años se creyó que la genética era el principal factor responsable del proceso de envejecimiento, las investigaciones más recientes indican que los hábitos cotidianos tienen una influencia decisiva. La alimentación, el ejercicio físico, el descanso, el entorno y las relaciones sociales desempeñan un papel clave en la velocidad con la que envejece cada persona.

Los hábitos cotidianos, la alimentación y la actividad física tienen un papel clave en la forma en que envejece cada persona. Foto: X/Grok.

Los dos momentos críticos del envejecimiento, según Tasciotti

Uno de los hallazgos más relevantes mencionados por el científico surge de una investigación desarrollada por la Universidad de Stanford y publicada en la revista Nature Aging. El estudio sostiene que el envejecimiento no ocurre de forma gradual y uniforme, sino que existen etapas de aceleración biológica.

El primero se sitúa entre los 40 y los 44 años, cuando disminuye el metabolismo de las grasas, se reduce la fuerza muscular y la piel comienza a perder firmeza. El segundo umbral se alcanza después de los 60, cuando cambia el metabolismo de la glucosa, empeora la función renal y cardiovascular, y se debilita el sistema inmunitario”, describe.

Sin embargo, el especialista remarca que estos cambios no son inevitables ni ocurren de la misma manera en todas las personas. “Y estos procesos pueden verse influenciados por intervenciones tempranas”, añade.

Mantener la mente activa y fortalecer los vínculos sociales son factores asociados a un envejecimiento más saludable. Foto: Unsplash.

Las claves para vivir más y mejor

A la hora de promover un envejecimiento saludable, Tasciotti recomienda adoptar hábitos sostenibles que puedan mantenerse a largo plazo. Entre los factores que contribuyen a una mejor calidad de vida durante el envejecimiento se encuentran:

  • Mantener una alimentación equilibrada y variada, con menor presencia de productos ultraprocesados y mayor consumo de alimentos frescos.
  • Actividad física regular, incluso mediante acciones simples como caminar a paso ligero, subir escaleras o realizar ejercicios de fuerza con pequeñas cargas.
  • Mantener la mente activa, aprender nuevas habilidades y fortalecer los vínculos sociales son factores que contribuyen a una mejor calidad de vida durante el envejecimiento.

Las estrategias científicas que podrían cambiar el futuro del envejecimiento

La investigación en longevidad avanza a gran velocidad y abre nuevas posibilidades para retrasar los efectos del paso del tiempo.

Investigaciones recientes sugieren que el envejecimiento presenta etapas de aceleración biológica alrededor de los 40 y los 60 años. Foto: Freepik.

“La primera consiste en controlar la inflamación crónica que nos acompaña, un fenómeno conocido como ‘inflamación asociada al envejecimiento’: hemos desarrollado tecnologías capaces de promover la transición de un estado proinflamatorio a uno antiinflamatorio mediante la modulación del sistema inmunitario”, responde el científico.

Otro de los campos más prometedores es la medicina regenerativa, que busca restaurar la capacidad del organismo para reparar tejidos dañados.

“La segunda se refiere a la medicina regenerativa. Con la edad, las células madre pierden la capacidad de generar tejido nuevo y las señales que coordinan los procesos de reparación se vuelven menos eficientes. Por ello, estamos estudiando enfoques farmacológicos que ayuden al cuerpo a mantener o potenciar las funciones regenerativas”, dice Tasciotti.

A medida que la esperanza de vida continúa aumentando en todo el mundo, la ciencia concentra sus esfuerzos en lograr que esos años adicionales estén acompañados de salud, independencia y bienestar. El objetivo ya no es simplemente vivir más, sino llegar a edades avanzadas conservando la mejor calidad de vida posible.