
El fenómeno de El Niño avanza hacia una intensidad excepcional y mantiene en alerta a distintas regiones de la Argentina por la posibilidad de lluvias superiores a las habituales durante los próximos meses. La crecida del río Uruguay, que superó los 11 metros en Concordia, refleja los riesgos asociados al exceso de agua en un trimestre clave para las ciudades ribereñas y la producción agropecuaria.
Las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipan un escenario con mayores probabilidades de precipitaciones por encima de los valores normales en varias zonas del país. A su vez, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) elevó al 83% la probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad histórica durante el período octubre-diciembre, según su pronóstico más reciente. Sin embargo, la fuerza de El Niño no determina por sí sola cuánto lloverá en cada localidad ni garantiza que se produzcan inundaciones.

Qué zonas de Argentina podrían recibir más lluvias por El Niño
El pronóstico climático del SMN identifica una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a las habituales en sectores del Litoral, el oeste de Santa Fe, Córdoba, el centro-sur de Cuyo, La Pampa, el oeste de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia. La distribución no será uniforme y las condiciones pueden variar dentro de una misma provincia, por lo que las tendencias trimestrales deben complementarse con los pronósticos de corto plazo.
En cuanto a las temperaturas, el organismo prevé una mayor probabilidad de registros medios inferiores a los normales en buena parte de Cuyo, Córdoba, el oeste santafesino, La Pampa y el oeste bonaerense. En contraste, para sectores del Noroeste Argentino se esperan temperaturas por encima de los valores habituales. Esta combinación muestra que el impacto del fenómeno puede diferir según la región y que no alcanza con hablar de un escenario de lluvias generalizadas.
La crecida del río Uruguay y la advertencia de Salto Grande
Uno de los focos de atención está en Concordia, donde el río Uruguay superó los 11 metros el jueves 8 de octubre y obligó a restringir el tránsito en sectores de la costanera. La situación se produjo en un contexto de aumento de los caudales y de previsiones de nuevas precipitaciones en la cuenca.
Desde el complejo hidroeléctrico de Salto Grande informaron que el caudal evacuado se ubicó entre los 18.000 y los 19.000 metros cúbicos por segundo durante esos días. El organismo advirtió que, si se concretan las lluvias previstas en las cuencas altas, la crecida podría pasar de ordinaria a extraordinaria. El seguimiento de los niveles resulta clave para las localidades ubicadas aguas abajo, aunque la evolución dependerá de las precipitaciones efectivas y de las condiciones hidrológicas.

El desafío del campo en medio del fenómeno El Niño
El fenómeno también genera expectativas y preocupación en el sector agropecuario, que atraviesa el inicio de la campaña de cultivos de verano. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima para la campaña 2026/27 una superficie de 8,4 millones de hectáreas de maíz y 17 millones de hectáreas de soja, con proyecciones de producción de 66 millones y 53,6 millones de toneladas respectivamente.
Sin embargo, las lluvias abundantes no garantizan mejores resultados: los excesos hídricos pueden provocar anegamientos, demorar la siembra y dificultar el ingreso de maquinaria, especialmente en terrenos bajos o con drenaje insuficiente. La disponibilidad de agua puede favorecer el desarrollo de los cultivos cuando las condiciones son adecuadas, pero su acumulación excesiva también puede generar pérdidas productivas y complicaciones logísticas.
Por eso, los especialistas recomiendan seguir las actualizaciones meteorológicas y los avisos oficiales, sin interpretar las proyecciones estacionales como un pronóstico exacto para cada localidad. El Niño aumenta la probabilidad de determinados patrones climáticos, pero no elimina la posibilidad de períodos secos ni permite anticipar con certeza cuándo y dónde se producirán los eventos más intensos.


















