La polémica participación de Irán en el Mundial 2026 que se jugará en EE.UU.: el antecedente de la foto que rompió todos los prejuicios geopolíticos
La enemistad entre estos dos países es de larga data y hay un antecedente del Mundial de 1998 que los enfrentó, y donde hubo un gesto que quedó grabado en la retina de todos los fanáticos del fútbol.

El actual conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán afecta la geopolítica mundial, pero también se traslada al ámbito deportivo, en la proximidad a la Copa del Mundo de la FIFA que se va a estar desarrollando a partir del 11 de junio.
Y frente a esta situación, y siendo Estados Unidos el país anfitrión (junto a Canadá y México), la polémica por la participación de la selección persa en el Mundial no ha quedado al margen en este último tiempo.
Por ejemplo, se barajó la posibilidad de que la FIFA, el órgano gerenciador del fútbol de las selecciones, reemplazase a Irán, quien se clasificó de forma legítima al Mundial tras la eliminatoria asiática, una decisión que finalmente se desestimó. En ese momento, incluso se planteó que Italia podía ocupar el lugar de Irán, una Italia que no clasificó al Mundial y que verá el torneo sin jugarlo.
Empero, y pese a la prohibición que EE.UU. le impuso a los ciudadanos iraníes de viajar a su país, la selección asiática formará parte de la competencia y disputará sus partidos en las sedes de Los Ángeles y Seattle, formando parte del grupo G, con Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda como sus primeros rivales.

El antecedente en un Mundial que vinculó a Irán y Estados Unidos
Hay un antecedente que relaciona a Estados Unidos e Irán en una Copa del Mundo y que no pasa desapercibido: el de Francia 1998.
En esa oportunidad, iraníes y estadounidenses compartieron grupo de primera fase junto a Alemania y Yugoslavia (Grupo F), por lo que debieron enfrentarse en un partido que los iraníes le ganaron a los americanos por 2 a 1.
Ese resultado decretó la eliminación de EE.UU. del Mundial (que, para colmo, acabaron últimos en ese certamen), aunque también significó la eliminación de Irán de la competencia, dado que clasificaron a los octavos de final Alemania y Yugoslavia, que acabaron con 7 puntos cada uno de ellos; Irán sumó apenas 3 (la victoria ante EE.UU. y este último país cerró su participación con 0 puntos).
Pero, más allá de lo anecdótico de ese resultado, fue lo que sucedió en la previa a ese partido: jugadores iraníes y estadounidenses decidieron tomarse una foto juntos en la antesala del juego, una especie de señal de buena voluntad y “amistad” entre los dos planteles.
El contexto geopolítico de finales del siglo XX también tenía a Washington y a Teherán enfrentados. Si bien no había una contienda bélica entre ambos como la hay en la actualidad, sí existía una intensa tensión entre ellos.

Por eso, ese 21 de junio de 1998 fue un encuentro de fútbol con tintes políticos muy a flor de piel, en donde iraníes y estadounidenses regalaron un gesto a través de esa foto de paz.
Sin ir más lejos, ese juego quedó en las crónicas futbolísticas como el “partido de la paz”, y se recuerda como un encuentro pacífico de fútbol, pese a que ambas naciones transitaban uno de los momentos más álgidos de sus relaciones diplomáticas. Un gesto que, como dice el refrán, vale más que 1.000 palabras.











