
El fútbol sudamericano se encuentra en estado de conmoción absoluta tras confirmarse el fallecimiento de Yimvert Berroterán, futbolista de apenas 18 años y una de las promesas de la Selección Sub 20 de Venezuela. El joven volante central había sido reportado como desaparecido en las horas posteriores al devastador doble terremoto que golpeó la costa norte del país y tras intensas tareas de remoción de escombros, las autoridades locales confirmaron el hallazgo de su cuerpo sumando una dolorosa pérdida para el deporte en una catástrofe humanitaria que ya supera la alarmante cifra de 900 víctimas fatales.
La situación en el ámbito deportivo e institucional de Venezuela sigue siendo dramática y de extrema urgencia. Además del trágico desenlace de Berroterán, los comités de rescate y los organismos atléticos nacionales mantienen activos los protocolos de rastrillaje para localizar a otros seis futbolistas profesionales que continúan desaparecidos desde el miércoles 24 de junio. La nómina oficial de deportistas buscados bajo las estructuras colapsadas incluye a Juan Manuel Pimentel Berríos, Mainell Rondón, Fausto Escobar, Rubén Rovaina, Robert Pérez y Kleudes García.
El juvenil era catalogado por los especialistas de su país como un proyecto de élite con proyección directa hacia la selección mayor. Berroterán se consolidó como una pieza fundamental dentro del sistema de juveniles de la Federación Venezolana de Fútbol debido a su notable lectura táctica, gran despliegue físico y temperamento competitivo.
Durante su paso por la categoría Sub-17, el mediocampista disputó un total de 17 partidos oficiales y convirtió 3 goles, cifras sumamente destacadas para un jugador de su posición.
A nivel de clubes, defendía los colores del UCV FC (Universidad Central de Venezuela Fútbol Club), institución con la que había logrado debutar en la máxima categoría del fútbol de primera división.
En el presente torneo local, el volante ya acumulaba tres apariciones en cancha y sumaba 32 minutos de juego neto, formando parte de un plan de promoción gradual hacia la titularidad del primer equipo.











