Antonio Rattín, la tarde en Wembley en la que desafió a Inglaterra y terminó sentado en la alfombra de la Reina Isabel II

El capitán argentino protagonizó uno de los episodios más recordados del Mundial de 1966: se negó a dejar la cancha tras ser expulsado ante Inglaterra y, en señal de protesta, terminó sentado sobre la alfombra roja reservada para la Reina.

Rattín murió a los 89 años
Rattín murió a los 89 años Foto: Redes sociales
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El fútbol argentino despide a una de sus figuras más emblemáticas. Antonio Ubaldo Rattín, ídolo eterno de Boca Juniors y capitán de la Selección Argentina, murió este sábado 11 de julio de 2026 a los 89 años, dejando una huella imborrable en la historia deportiva nacional. Nacido el 16 de mayo de 1937 en Tigre, provincia de Buenos Aires, el “Rata” fue mucho más que un mediocampista central: representó carácter, liderazgo, sentido de pertenencia y una manera de jugar que marcó a varias generaciones.

La muerte de Antonio Rattín y el adiós a un símbolo de Boca y la Selección Argentina

La noticia de su fallecimiento golpeó fuerte en el mundo del fútbol. Rattín fue uno de los grandes referentes históricos de Boca, club en el que desarrolló toda su carrera profesional desde su debut en 1956 hasta su retiro en 1970. Su vínculo con la camiseta azul y oro fue total: jugó 382 partidos oficiales, convirtió 28 goles y conquistó seis títulos nacionales, además de integrar el equipo subcampeón de la Copa Libertadores 1963.

Su debut tuvo un condimento especial: fue el 9 de septiembre de 1956, nada menos que en un Superclásico ante River en La Bombonera. Con apenas 19 años, se ganó un lugar en el mediocampo xeneize y desde entonces construyó una carrera basada en la entrega, la personalidad y una identificación absoluta con Boca.

Quién fue Antonio Rattín: el caudillo que solo vistió dos camisetas

Rattín solía resumir su vida futbolística con una frase que lo definía por completo: “Jugué con dos camisetas solamente en toda mi vida, la de Boca y la de Argentina”. Esa fidelidad lo convirtió en un símbolo de otra época, cuando los referentes se construían durante años y el sentido de pertenencia pesaba tanto como el talento.

Antonio Rattin izando la bandera argentina en Inglaterra. Un día de julio, hace sesenta años.
Antonio Rattin izando la bandera argentina en Inglaterra. Un día de julio, hace sesenta años. Foto: Redes sociales

Con la Selección Argentina disputó 33 partidos y participó en los Mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966. Fue precisamente en este último torneo donde su figura trascendió definitivamente las fronteras del país y quedó ligada a uno de los episodios más recordados, polémicos y cinematográficos de la historia de las Copas del Mundo.

El escándalo de Wembley 1966: Rattín, la expulsión y la Reina Isabel II

El 23 de julio de 1966, Argentina enfrentó a Inglaterra en Wembley por los cuartos de final del Mundial. El partido, disputado ante una multitud, quedó marcado por la expulsión de Rattín a los 35 minutos del primer tiempo por parte del árbitro alemán Rudolf Kreitlein. En aquel momento no existían las tarjetas amarillas ni rojas, por lo que las sanciones se comunicaban de manera verbal o mediante gestos, algo que generó una enorme confusión.

Rattín y su polémica expulsión contra Inglaterra

Rattín, capitán argentino, reclamó la presencia de un intérprete para entender el motivo de la expulsión. Según distintas crónicas, el árbitro justificó luego su decisión al sostener que el jugador lo había mirado “con mala intención”, una explicación que alimentó durante décadas la sensación de injusticia en torno a aquel encuentro.

Pero lo que transformó el episodio en mito ocurrió después. Al abandonar el campo de juego, Rattín se sentó sobre la alfombra roja destinada a la Reina Isabel II, ubicada cerca del palco real de Wembley. La imagen quedó grabada como un gesto de rebeldía frente al poder local, al arbitraje y al clima adverso que rodeaba a la Selección Argentina en Inglaterra.

La alfombra real, el banderín británico y una imagen que quedó para siempre

El propio Rattín recordó años más tarde que, tras la expulsión, se ubicó unos minutos en aquella alfombra roja y luego se retiró hacia los vestuarios. En su salida, también estrujó un banderín de córner que tenía la bandera británica, otro gesto que encendió la furia del público inglés y sumó dramatismo a una escena que ya era histórica.

Antonio Rattín contra Inglaterra al momento de ser expulsado por el árbitro alemán contra Inglaterra. Foto: Captura de video.

Aquella tarde, Argentina perdió 1-0 ante Inglaterra, que más tarde se consagraría campeona del mundo. Sin embargo, el partido quedó menos asociado al resultado que al escándalo arbitral, a la expulsión del capitán argentino y a la postal de Rattín sentado en un espacio reservado para la monarquía británica.

El episodio que impulsó las tarjetas amarillas y rojas

La confusión generada por aquella expulsión fue una de las razones que impulsó a la FIFA a buscar un sistema universal para comunicar sanciones dentro del campo de juego. La idea de las tarjetas amarilla y roja fue atribuida al exárbitro inglés Ken Aston, quien se inspiró en los colores del semáforo para crear un lenguaje simple, visual y comprensible para todos los jugadores, sin importar el idioma. El sistema comenzó a utilizarse en el Mundial de México 1970.

Por eso, Rattín no solo fue protagonista de una de las expulsiones más famosas de los Mundiales: también quedó asociado a un cambio reglamentario que modificó para siempre la forma de arbitrar el fútbol. Su caso expuso una falencia comunicacional que el deporte necesitaba resolver y que, desde entonces, forma parte de cada partido en cualquier rincón del planeta.

El legado de Rattín: carácter, historia y una vida ligada al fútbol argentino

Tras su retiro como futbolista, Rattín continuó vinculado al deporte y también tuvo pasos como entrenador, incluyendo una etapa en Boca Juniors. Años más tarde incursionó en la política: fue diputado nacional entre 2001 y 2005 y luego concejal en Vicente López.

Su muerte marca el final de una era para Boca, para la Selección Argentina y para todos aquellos que crecieron escuchando la historia del capitán que se plantó en Wembley. Antonio Rattín murió, pero su nombre seguirá vivo en la memoria del fútbol argentino, en la Bombonera, en los relatos mundialistas y en aquella imagen eterna: la de un caudillo argentino sentado sobre la alfombra roja de la Reina Isabel II, en el corazón del fútbol inglés.