La Selección Argentina volverá a estar donde siempre soñó estar: en una final del Mundial. El próximo domingo 19 de julio, desde las 16:00, el equipo dirigido por Lionel Scaloni enfrentará a España en el MetLife Stadium de New Jersey, con la posibilidad de defender la corona conquistada en Qatar 2022 y alcanzar una marca que ningún seleccionado logra desde hace más de seis décadas: ser bicampeón del mundo.
La clasificación al encuentro decisivo no solo ratifica la vigencia de una generación dorada, sino que también agrega un nuevo capítulo a una historia que atraviesa casi un siglo de fútbol. Será la séptima final mundialista para la Argentina, una cifra que la confirma entre las potencias más importantes de la competencia más trascendente del deporte.
Luego de los triunfos ante Argelia, Austria, Jordania, Cabo Verde, Egipto y Suiza, la “Albiceleste” llegará al encuentro por el título con la posibilidad de conseguir un octavo triunfo en apenas 33 días de competencia. Del otro lado estará España, pero el principal rival parece ser la propia historia.
Argentina busca un bicampeonato histórico que nadie logra desde 1962
La conquista de una nueva Copa del Mundo colocaría a la Selección en un lugar de privilegio absoluto. Desde que Brasil enlazó los títulos de Suecia 1958 y Chile 1962, ninguna selección consiguió defender exitosamente el campeonato mundial.
Por eso, la final ante España excede el valor de una estrella más. Argentina tiene la chance de convertirse en el primer bicampeón del mundo en 62 años y de consolidar una hegemonía pocas veces vista en la historia moderna del fútbol.
El ciclo conducido por Lionel Scaloni ya consiguió romper numerosos registros con la obtención de la Copa América 2021, la Finalissima ante Italia, la Copa América 2024 y el Mundial de Qatar 2022. Ahora, va por el desafío más grande de todos: sostenerse en la cima.
Las siete finales mundialistas que marcaron la historia de la Selección
La primera aparición argentina en una definición por el título ocurrió en Uruguay 1930, en la edición inaugural de la Copa del Mundo. Aquel equipo perdió 3 a 2 ante el seleccionado anfitrión en el estadio Centenario y comenzó una extensa espera.
Recién 48 años más tarde la “Albiceleste” regresó a una final. En Argentina 1978, con Mario Alberto Kempes, Daniel Passarella y Ubaldo Fillol como figuras emblemáticas, el equipo dirigido por César Luis Menotti conquistó la primera Copa del Mundo de su historia.

El siguiente gran capítulo llegó en México 1986. Bajo la conducción de Carlos Salvador Bilardo y con un brillante Diego Armando Maradona, Argentina realizó una campaña inolvidable. Después de superar a Corea del Sur y Bulgaria en la fase de grupos, eliminó a Uruguay, Inglaterra y Bélgica antes de imponerse a Alemania en la final para alcanzar la segunda estrella.
La defensa del título estuvo muy cerca de concretarse en Italia 1990. El conjunto albiceleste eliminó a Brasil, Yugoslavia e Italia, con Sergio Goycochea como héroe de los penales, pero terminó cayendo ante Alemania en una final que quedó marcada por la polémica.
De las frustraciones mundialistas al regreso a una final después de 24 años
Tras la generación de Maradona, comenzaron años complejos para la Selección. La eliminación en octavos de final de Estados Unidos 1994, en medio del recordado episodio que derivó en el histórico “me cortaron las piernas”, abrió una etapa de decepciones.

Argentina fue eliminada en cuartos de final en Francia 1998, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. Entre esos golpes también quedó la frustrante participación de Corea del Sur-Japón 2002, cuando el equipo dirigido por Marcelo Bielsa no logró superar la fase de grupos.
El quiebre llegó en Brasil 2014. Con Alejandro Sabella en el banco y Lionel Messi como líder futbolístico, la Selección volvió a instalarse entre los cuatro mejores por primera vez en 24 años. La experiencia de Rusia 2018, con una agónica clasificación a octavos de final y la posterior eliminación ante la Francia de Kylian Mbappé, sería apenas una escala antes del gran despegue.
La era Scaloni quiere seguir escribiendo páginas doradas
La llegada de Scaloni cambió el rumbo de la Selección. La obtención de la Copa América 2021 en el Maracaná terminó con una sequía de 28 años sin títulos y abrió una etapa de éxitos que revitalizó al fútbol argentino. Después llegaron la contundente consagración en la Finalissima frente a Italia en Wembley y el bicampeonato de América logrado en 2024. Pero el momento cumbre de este proceso fue la conquista del Mundial de Qatar 2022.

Aquel torneo comenzó con la inesperada derrota ante Arabia Saudita, aunque el equipo mostró una recuperación inmediata con los triunfos frente a México y Polonia. Más tarde eliminó a Australia, dejó en el camino a Países Bajos en una dramática definición por penales y goleó a Croacia para clasificarse a la final. Allí protagonizó junto a Francia una de las definiciones más espectaculares de la historia de la Copa del Mundo. Tras igualar 3 a 3 en 120 minutos y sobrevivir a la reacción encabezada por Mbappé, Argentina se impuso en los penales y obtuvo la tercera estrella.
Cuatro años después, vuelve a encontrarse frente a una oportunidad única. La séptima final mundialista no representa solamente la posibilidad de sumar un nuevo título. También ofrece la chance de construir una dinastía, convertirse en el primer bicampeón del siglo XXI y ratificar que esta generación ya ocupa un lugar privilegiado entre las más importantes de toda la historia del fútbol.









