Vencimiento de la deuda: el Gobierno acelera la emisión de dólares
El Gobierno busca robustecerse de divisas en dólares para cancelar compromisos en julio y enero. El Ministerio de Economía, a cargo de Caputo, llevará adelante este martes una nueva licitación de la deuda.
El Gobierno de Javier Milei anunciará una nueva convocatoria para la colocación de deuda pública y, en ese marco, informó que incrementará la emisión de títulos en dólares con el objetivo de reunir más moneda estadounidense y así alcanzar el monto requerido para afrontar un vencimiento de 4.300 millones de dólares previsto para los primeros días de julio de 2026
El director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor del ministro de Economía, Luis Caputo, Felipe Núñez, expuso que “se amplía la emisión de AO27 y AO28 a US$350 millones sumado a una segunda vuelta de US$100 millones”.
En este contexto, el Ministerio de Economía, a cargo de Caputo, llevará adelante este martes una nueva licitación de la deuda. Junto a los Bonaerenses, se realizarán ofertas de diferentes instrumentos financieros a los inversores.

¿Cuáles serán los diferentes instrumentos financieros que se pondrán en oferta mañana?
Además de los Bonar, una LECAP cuya fecha de caducidad es el 12 de junio de 2026 y un bono TAMAR a pagarse el 31 de agosto del año 2028, serán ofrecidos.
Pero no serán las únicas ofertas, ya que también la propuesta tendrá sobre la mesa un Bonar a vencerse el 29 de septiembre de 2028 y un bono CER/TAMAR que se pagará el 29 de junio de 2029. Asimismo, se podrá considerar acceder a un bono dólar linked, también a vencer el 30 de septiembre de este año.
¿Cómo se subastaban los Bonares antes y cuál es la propuesta actual?
Ahora la subasta de los Bonares aumenta a los US$200 millones para cada título, cuando hasta ahora se hacía hasta USD 150 millones por cada uno en la primera ronda. Con este cambio y según el interés de los inversores, en cada licitación se podrían reunir hasta US$900 millones.

¿Cuántos dólares permitieron recaudar los Bonares en lo que va del 2026?
La Secretaría de Finanzas realizó cuatro colocaciones del Bonar 2027, más dos del Bonar 2028 y ambas lograron reunir la suma de US$997 millones (Bonar 2027) y US$434 millones (Bonar 2028). En total, se hicieron 1.400 millones de dólares.
De esta forma, se robustecieron los depósitos en dólares del Tesoro Nacional para cubrir diferentes obligaciones de deuda a corto plazo.
Lo mejor de la última licitación
La reducción de la tasa que obtuvo Finanzas respecto a la subasta anterior fue lo que más se destacó, logrando reunir la suma de US$250 millones con una tasa de 5,74%, solamente en la primera colocación del Bonar 2027. Lo propio sucedió en la segunda ronda, pero esta vez a una tasa inferior, de 5,45%.
Luego, en la tercera, el Tesoro logró colocar US$247 millones del Bonar 2027 y US$184 millones del Bonar 2028. Y en la última fue de US$250 millones de cada bono, con tasas del 5% para el Bonar 2027 y del 8,20% correspondiente al Bonar 2028.
Con este historial reciente, ahora la administración Caputo en Economía busca juntar 10.000 millones de dólares a fin de poder afrontar nuevos compromisos de pago de deuda, en este caso en el mes de julio venidero y en enero de 2027, prescindiendo de préstamos internacionales y así cancelar los 9.000 millones de dólares.
El objetivo de la visita de Caputo a Washington
Al margen de las reuniones con representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), el ministro de Economía, Luis Caputo, buscó cerrar acuerdos de financiamiento que tengan amparo del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por un monto total de 2.550 millones de dólares.
Ambas instituciones financieras respaldaron a la Argentina: en el caso del Banco Mundial, con la suma de 2.000 millones de dólares, mientras que el BID aportó 550 millones de dólares. De esta forma, actúan como un “seguro” para los futuros prestamistas.
Son tres las funciones que tendrán. Primero, facilitarán el refinanciamiento de una parte relevante del pasivo argentino, así como también ayudarán en la reducción de los costos de acceso a los fondos y, por último, crearán condiciones mejores para ayudar a captar inversiones privadas de nivel nacional como internacionales.

El ministro de Economía, Luis Caputo, contó que: “Lo primero que hay que aclarar es que no es nueva deuda, sino que es para refinanciar los vencimientos de capital. Venimos trabajando hace mucho en financiamientos alternativos que son más accesibles en tasa, más baratos que el mercado. ¿Por qué no salimos al mercado? Porque es nuestra obligación refinanciar al país a la tasa más baja posible. Y esta tasa es mucho más baja de lo que hoy Argentina puede obtener en el mercado”.
Además, respecto del costo financiero de la operación, dijo que la tasa de interés rondará entre un 5,5% y 6,5% anual a seis años. A su vez, aún no están cerrados los detalles definitivos.
¿Por qué son números importantes para el país?
Dicha tasa es menor a la que el país tendría que afrontar ante la emisión internacional de deuda porque, teniendo en cuenta la actual situación del riesgo país, las tasas de las colocaciones que se deberían ofrecer serían superiores al 9% en dólares, lo cual para el Gobierno representa un costo enorme.
En relación con los pagos de Bonar y Globales previstos para julio, el ministro precisó que de los US$4.300 millones programados semestralmente, US$3.000 millones corresponden a capital, cifra que se busca refinanciar. Los intereses, que suman alrededor de US$1.300 millones, se afrontarán con el superávit primario.
El ministro Caputo sumó que el plan incluye un programa de licitaciones por US$4.000 millones, empleando bonos con vencimiento en 2027 para el AO27 y en 2028 para el AO28, que se licitan cada dos semanas y que ofrecen tasas entre 5% y 8%. Todo en el ámbito local.

El acuerdo hecho con el BID va a permitir acumular alrededor de entre US$3.000 y 4.000 millones más, previendo llegar a la suma de US$8.000 millones con lo que cubrir los pagos de US$3.000 millones en el mes de julio y US$3.000 millones en enero del 2027. Además, con esto busca hacerse de US$2.000 millones para venideros compromisos.
El número que busca conseguir el gobierno es de US$10.000 millones, teniendo en cuenta los USD 2.000 millones que prevé reunir de la venta de activos estatales provenientes principalmente de las empresas públicas que están incluidas en la Ley de Bases. Al respecto, gran parte de la recaudación de los ingresos será por privatizaciones y comenzará a verse en la segunda mitad del año.














