Las consultoras estiman una inflación de hasta 1,9% en junio 2026 y prevén una nueva desaceleración: ¿qué pasará con el dólar?

Las principales consultoras privadas proyectan que la inflación de junio se ubicará entre el 1,8% y el 1,9%, por debajo del registro de mayo. El Gobierno espera consolidar la baja del IPC.

Inflación en supermercados. Foto: NA.
Inflación en supermercados. Foto: NA.
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La inflación de junio volvería a ubicarse por debajo del 2%, de acuerdo con las estimaciones de las principales consultoras privadas. Si las proyecciones se confirman, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrará un nuevo descenso respecto de mayo y consolidará la desaceleración que viene mostrando desde marzo.

El dato oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) se conocerá en los próximos días, pero el consenso entre las consultoras ubica el aumento de precios entre 1,8% y 1,9%. Analítica y Fundación Libertad y Progreso proyectan un 1,8%, mientras que EcoGo y CyT Asesores estiman un 1,9%. El resultado quedaría por debajo del 2,1% registrado en mayo, del 2,6% de abril y del 3,4% de marzo.

La inflación de cada día. Foto: NA

La expectativa también fue respaldada por el Gobierno nacional, que considera la desaceleración de la inflación como uno de los principales indicadores de la evolución económica.

Consultoras destacan una mejora del escenario macroeconómico en Argentina

El economista jefe de EcoGo, Sebastián Menescaldi, explicó que la baja de la inflación comenzó luego de un período de fuertes aumentos impulsados por el ajuste de tarifas, combustibles y alimentos durante el primer trimestre del año. Según el especialista, la economía muestra hoy un escenario macroeconómico más ordenado gracias a una política monetaria más restrictiva y al proceso de reducción del déficit fiscal.

“Estamos esperando una inflación de 1,9% en junio. Es un buen dato y refleja un manejo macroeconómico mucho más sólido que en el pasado, aunque todavía falta completar el proceso de estabilización”, señaló.

Tarifas y subsidios ya absorbieron gran parte del ajuste

Menescaldi sostuvo que buena parte del impacto inflacionario derivado de la actualización de tarifas ya fue incorporado a los precios. Actualmente, explicó, aproximadamente la mitad de los hogares paga valores cercanos al costo mayorista de la energía, mientras que el resto mantiene subsidios parciales.

El economista recordó que el peso de los servicios sobre los ingresos familiares aumentó significativamente. “Hoy los hogares destinan alrededor del 10% del salario al pago de servicios, cuando hace algunos años representaban apenas el 4%. El equilibrio debería ubicarse cerca del 12%”, indicó. No obstante, consideró que no existe una inflación “oculta” pendiente exclusivamente por futuras actualizaciones tarifarias.

El dólar seguirá siendo una variable clave

Otro de los factores que seguirá condicionando la evolución de los precios será el comportamiento del dólar. Menescaldi señaló que durante buena parte del año el tipo de cambio permaneció relativamente estable y que los movimientos recientes aún no tuvieron un traslado significativo a la inflación.

Sin embargo, advirtió que durante el segundo semestre la oferta de divisas será menor, por lo que espera una mayor volatilidad cambiaria. En ese contexto, estimó que la inflación continuará descendiendo, aunque a un ritmo más lento que el esperado por el Gobierno.

El dólar podría registrar una volatilidad en el segundo semestre del año. Foto: via REUTERS

“No vamos a ver una inflación cercana a cero antes de fin de año. El dólar probablemente se reacomode y también influyen factores internacionales”, sostuvo.

Salarios y consumo, entre los principales desafíos

La desaceleración de los precios abre la posibilidad de una recuperación gradual del poder adquisitivo, especialmente si las negociaciones paritarias continúan ubicándose por encima de la inflación. No obstante, Menescaldi advirtió que esa mejora será moderada, ya que el mercado laboral todavía muestra señales de debilidad y el consumo continúa sin recuperarse plenamente.

Para el economista, Argentina atraviesa una etapa de transición que podría extenderse durante los próximos dos años. Si bien reconoció avances en el frente fiscal y monetario, consideró que aún resta fortalecer las reservas internacionales, mejorar el frente externo y consolidar la confianza para alcanzar una estabilidad económica duradera.