
La Justicia de Misiones decretó la quiebra de Linor SRL, uno de los mayores productores de pallets de pino del país, con planta industrial en la localidad de Azara. La medida fue dispuesta por la jueza Adriana Fiori, titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Nº 8 de Posadas, luego de constatar el incumplimiento del acuerdo extrajudicial alcanzado previamente en el marco del concurso preventivo de la empresa.
La resolución judicial habilita la toma de control del patrimonio de la firma por parte de la administración judicial y contempla la incautación de las instalaciones, maquinarias y vehículos, además del congelamiento de las cuentas bancarias y el secuestro de la documentación contable.
Asimismo, el fallo establece la prohibición de salida del país para el socio gerente de la compañía, Juan Carlos Lorenzo, mientras avanza el proceso judicial destinado a determinar el alcance de las obligaciones pendientes y la liquidación de los activos.
Impacto social en Azara: 130 familias esperan salarios e indemnizaciones
El cierre definitivo de la planta deja a unos 130 empleados a la espera del cobro de salarios adeudados e indemnizaciones. La situación representa un fuerte impacto social para Azara y localidades cercanas, donde la actividad forestal constituye una de las principales fuentes de empleo.
Linor SRL acumulaba 27 años de trayectoria dentro del sector foresto-industrial. En sus períodos de mayor actividad llegó a ocupar a cerca de 300 trabajadores y se consolidó como una de las empresas referentes en la fabricación de pallets de madera de pino destinados al almacenamiento y transporte de mercaderías.

Sin embargo, durante el último año y medio la firma enfrentó una profunda crisis financiera y operativa que terminó por comprometer su continuidad. Ya en mayo de 2025, la conducción empresarial había advertido al personal sobre la posibilidad de un remate judicial debido a las dificultades para sostener el pago de salarios.
Por qué cayó Linor SRL: las razones detrás del derrumbe de uno de los mayores aserraderos del país
Entre los factores que precipitaron la caída de la empresa aparece la retracción de la demanda. La desaceleración de la construcción y la baja en el consumo interno redujeron significativamente los pedidos de pallets, un insumo ampliamente utilizado en las cadenas logísticas y de distribución.
A ese escenario se sumaron conflictos sindicales recurrentes y diversas dificultades operativas que afectaron el funcionamiento de la planta. La combinación de estos elementos profundizó los problemas financieros y limitó la capacidad de recuperación de la compañía.
Además, especialistas del sector indican que muchas industrias madereras de la región enfrentan desafíos estructurales vinculados a la falta de tecnificación, elevados niveles de informalidad y escasa planificación financiera para afrontar períodos prolongados de recesión.
Crisis forestal en Misiones y Corrientes: el problema que pone en jaque a toda la industria
La situación de Linor SRL se enmarca en el complejo presente que atraviesa la cadena forestal de Misiones y Corrientes. Entidades empresarias como APICOFOM y Amayadap vienen alertando sobre la pérdida de competitividad que afecta a la actividad, especialmente en materia exportadora.

Uno de los principales obstáculos señalados por el sector es el elevado costo logístico. Según empresarios forestales, el transporte terrestre desde el noreste argentino hacia los puertos nacionales puede llegar a representar un costo superior al del propio traslado marítimo hacia mercados internacionales como China, Estados Unidos o España.
Esta realidad impacta tanto en pequeñas y medianas empresas como en grandes complejos industriales, reduciendo márgenes de rentabilidad y dificultando la inserción de los productos argentinos en mercados externos.
Remate judicial y activos congelados: cuáles son los próximos pasos tras la quiebra
Con la quiebra ya formalizada, la prioridad del juzgado interviniente será avanzar con la tasación de los bienes incautados para posteriormente realizar el remate judicial de los activos de la empresa.
Los fondos que se obtengan de esa liquidación estarán destinados a cubrir, en primer término, las obligaciones pendientes con los trabajadores y luego las deudas mantenidas con los acreedores.
Mientras tanto, en Azara crece la preocupación por el impacto económico y social que deja el cierre de una de las industrias más importantes de la localidad, cuya actividad durante casi tres décadas formó parte del entramado productivo forestal de Misiones.




















