
La ANMAT prohibió en todo el país el uso, la venta y la distribución de un equipo láser utilizado para realizar tratamientos de depilación definitiva, luego de detectar irregularidades vinculadas con su ingreso y comercialización.
La medida alcanza al aparato de depilación láser ALMA LASERS SOPRANO ICE, identificado con el número de serie SN S12ICE2382, un equipo fabricado en noviembre de 2018. La decisión fue publicada este jueves en el Boletín Oficial a través de la Disposición 5172/2026.
El caso comenzó con una denuncia de Sirex Médica S.A., empresa que figura como la única importadora autorizada en Argentina de los equipos ALMA LASERS. Según la presentación, el dispositivo habría ingresado al país de manera irregular y posteriormente habría sido ubicado en un centro de medicina estética de Rosario, Santa Fe.
A partir de esa denuncia, inspectores de la ANMAT realizaron un operativo en Modelarte Medicina Estética S.R.L., establecimiento que estaba bajo la responsabilidad de Florencia Álvarez.

Durante el procedimiento, los agentes encontraron otros tres equipos que no tenían autorización sanitaria y que, además, ya estaban alcanzados por medidas de prohibición. Sin embargo, el Soprano ICE buscado no fue encontrado en el lugar.
La falta de información sobre dónde se encuentra actualmente el equipo y sobre las condiciones en las que podría estar siendo utilizado llevó al organismo a dar intervención a la Justicia para intentar determinar su paradero y avanzar con la investigación.
Qué riesgos tiene el equipo
El Soprano ICE es un equipo médico utilizado para eliminar el vello mediante tecnología láser. Está considerado un producto médico de clase de riesgo III y funciona mediante una matriz de diodos que emite luz láser.
La energía del dispositivo se transforma en calor y actúa sobre la melanina presente en el vello, con el objetivo de debilitar el folículo piloso.
Ante la imposibilidad de comprobar el estado actual del equipo denunciado, la ANMAT resolvió aplicar una medida preventiva. El organismo advirtió que su utilización en condiciones desconocidas podría representar un riesgo tanto para las personas que reciben los tratamientos como para los técnicos que manipulan el aparato.
Por eso, quedó prohibida su comercialización, distribución y utilización en todo el territorio nacional, mientras continúa la investigación para establecer qué ocurrió con el equipo.



















