
El psicoanalista Gabriel Rolón reflexionó sobre las discusiones dentro de una pareja y el poder que pueden tener las palabras dichas durante un momento de enojo. Según planteó, una emoción pasajera puede llevar a dañar precisamente a la persona que más se ama. Durante una entrevista en el programa La Sesión, de HISPA, habló sobre el amor, los vínculos y la necesidad de controlar las propias reacciones antes de convertir el enojo en palabras destinadas a herir.
Qué dijo Gabriel Rolón sobre el enojo en la pareja
Para el psicoanalista, sostener un vínculo también implica poder detenerse antes de reaccionar.
- Una reacción puede ser inmediata: “Somos capaces de decirle a la persona que más amamos lo más terrible solo porque en ese momento nos topó un enojo”, afirmó.

- El daño puede permanecer: “El enojo pasa, pero el daño que produjiste no pasa más”, agregó.
- Las palabras tienen consecuencias: Rolón sostuvo que, aunque después llegue el arrepentimiento, lo dicho durante una pelea puede continuar presente en el vínculo.
- “Cuando herís a alguien podés pasarte 20 años diciéndole que no quisiste decirle eso; no va a servir de nada”, expresó durante la conversación.
Por qué Rolón propone “pelearse un poco con uno mismo”
Rolón explicó que evitar una reacción destructiva requiere primero enfrentar el propio impulso.
- “Para no pelearme con el otro tengo que poder pelearme un poco conmigo”, señaló.
- Según su planteo, las parejas requieren esfuerzo, inteligencia y control sobre las propias emociones.
- También destacó la necesidad de anticipar qué consecuencias puede generar una respuesta impulsiva. “Sabemos muy bien el valor de la palabra, y así como cura, destruye”, resumió.
Por qué Rolón sostiene que el amor también incomoda
La reflexión se relaciona con otra de las ideas que desarrolló durante la entrevista: para Rolón, un buen vínculo no necesariamente es aquel en el que nunca existen dificultades.
- “Si es amor va a ser difícil y va a ser incómodo”, afirmó.
- Esa incomodidad, según explicó, puede exigir ser más paciente, comprensivo y cuidadoso con las propias reacciones.

- Desde su mirada, los vínculos también pueden impulsar a revisar conductas y aprender a responder de otra manera.
En ese sentido, Rolón volvió sobre una diferencia central de su planteo: el enojo puede desaparecer, pero aquello que se dijo o hizo mientras duraba puede permanecer mucho más tiempo.















