
Las Cataratas del Iguazú atraviesan una de las postales más impactantes de los últimos tiempos. Después de varios días de precipitaciones intensas en la región, el caudal del río aumentó con una velocidad inusual y obligó a las autoridades a suspender temporalmente el ingreso de visitantes al Parque Nacional Iguazú.
Durante la mañana del lunes 12 de octubre, las mediciones superaron los 12.000 metros cúbicos de agua por segundo. La cifra representa casi nueve veces el volumen habitual y encendió las alertas por las posibles consecuencias sobre las pasarelas, los circuitos turísticos y otras instalaciones del área protegida.
La restricción fue adoptada como parte de un protocolo preventivo de seguridad. El objetivo principal es proteger tanto a los turistas como a los trabajadores mientras los equipos técnicos analizan el comportamiento del río y revisan el estado de la infraestructura.
El caudal de las Cataratas del Iguazú se triplicó en menos de 48 horas
La velocidad de la creciente sorprendió por su magnitud. El sábado por la mañana, el río transportaba menos de 4.000 metros cúbicos por segundo. Un día después, el registro ya rondaba los 8.500 y durante la tarde del domingo alcanzó aproximadamente 11.500 metros cúbicos.
Finalmente, en las primeras horas del lunes, el caudal cruzó la barrera de los 12.000 metros cúbicos por segundo. De esta manera, el volumen de agua se triplicó en menos de dos días y transformó por completo el paisaje de los 275 saltos de las Cataratas.

El agua adquirió además su característico tono rojizo y amarronado. Esto se debe al arrastre de sedimentos de la tierra colorada, provocado por las abundantes lluvias registradas en la cuenca alta del río.
La caída de semejante cantidad de agua también elevó la nube de rocío que se forma sobre el cañón. Aunque el fenómeno ofrece una imagen imponente, la fuerza de la corriente puede representar un riesgo para las estructuras próximas al río.
Por qué cerraron el Parque Nacional Iguazú
La decisión de restringir el acceso no responde únicamente al volumen alcanzado por el río. Uno de los principales factores de preocupación fue la rapidez con la que se produjo el aumento.
Ante ese escenario, la Intendencia del Parque Nacional Iguazú y la concesionaria Iguazú Argentina activaron medidas preventivas y comenzaron a inspeccionar los circuitos de uso público. La reapertura dependerá de la evolución del caudal y del resultado de las evaluaciones técnicas.

Las autoridades ya habían adoptado una medida de precaución en agosto: retirar pisos y barandas de la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo. Los trabajos se extendieron durante aproximadamente 40 días y permitieron resguardar los componentes en tierra firme ante los pronósticos de crecientes asociadas con el fenómeno de El Niño.
La prevención buscó evitar daños como los registrados en 2023, cuando el río superó los 20.000 metros cúbicos por segundo y la corriente se llevó gran parte de la estructura de ese circuito turístico.
Qué relación tiene El Niño con la crecida del río Iguazú
Las lluvias persistentes en la Triple Frontera y en las zonas superiores de la cuenca fueron vinculadas con las condiciones atmosféricas generadas por El Niño.

Este fenómeno puede favorecer períodos de precipitaciones más frecuentes e intensas en determinadas áreas del noreste argentino. En este caso, la acumulación de agua en distintos puntos de la cuenca terminó impactando sobre el río Iguazú y elevó rápidamente el caudal que llega hasta las Cataratas.
De acuerdo con información difundida desde el parque, en menos de tres días se habrían acumulado alrededor de 300 milímetros de lluvia, una cantidad comparable con el promedio mensual para esta época.
Qué deben hacer los turistas que tenían entradas
Las personas que tengan previsto visitar las Cataratas deberán consultar los canales oficiales antes de trasladarse al parque. La habilitación de los circuitos puede modificarse de acuerdo con la evolución del río y las condiciones de seguridad.
En situaciones normales, el Área Cataratas funciona de 8 a 18, pero los horarios y accesos pueden quedar sujetos a restricciones extraordinarias. Iguazú Argentina recomienda utilizar únicamente pasarelas habilitadas, respetar la señalización y seguir las indicaciones del personal.
Por el momento, la prioridad es determinar si la creciente afectó algún sector de la infraestructura. La reapertura será informada solamente cuando existan condiciones seguras para visitantes y trabajadores.




















