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El barrio escondido de Buenos Aires que nació de una devoción, aparece en Borges y hoy vive un boom inesperado

Villa Santa Rita, el barrio porteño de pasajes, bares históricos y casas bajas: cuál es el origen de su nombre y por qué se convirtió en una joya secreta de Buenos Aires.

Villa Santa Rita
Villa Santa Rita Foto: Instagram @v.santa.rita
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En el mapa porteño hay barrios que gritan su identidad con avenidas, centros comerciales y movimiento constante. Y después está Villa Santa Rita, un rincón de la Ciudad de Buenos Aires que durante décadas pareció caminar en voz baja, entre casas bajas, pasajes angostos, veredas arboladas y una historia mucho más profunda de lo que muchos imaginan. Ubicado en la Comuna 11, con límites sobre Condarco, avenida Álvarez Jonte, Miranda, Joaquín V. González y avenida Gaona, el barrio ocupa apenas unos 2,2 kilómetros cuadrados, pero concentra una memoria barrial que atraviesa oratorios, loteos, quintas, literatura y una devoción religiosa que terminó dándole nombre.

El origen de Villa Santa Rita: de quintas, tambos y hornos de ladrillo a barrio porteño

Antes de convertirse en uno de los barrios más tranquilos y buscados del oeste porteño, Villa Santa Rita era una zona de quintas, alfalfares, tambos y hornos de ladrillo. A fines del siglo XIX, esta parte de la ciudad todavía conservaba un perfil semi rural, muy lejos de la fisonomía urbana que tiene hoy. Según datos históricos del Gobierno porteño, el barrio comenzó a conformarse alrededor de un oratorio particular, donde los vecinos veneraban una imagen de Santa Rita.

El barrio secreto de Buenos Aires que nació por una santa y hoy todos quieren descubrir
Villa Santa Rita Foto: Instagram @v.santa.rita

Ese dato no es menor: en una Buenos Aires que crecía hacia sus bordes, donde los loteos iban reemplazando lentamente a las chacras, la vida social de muchas zonas nacía alrededor de espacios religiosos, almacenes, pulperías o caminos. En Villa Santa Rita, el punto de encuentro fue esa pequeña devoción compartida. Las tierras, que habían pertenecido a doña Juana Ramos Garmendia, fueron fraccionadas entre 1887 y 1890, etapa clave para entender la transformación del lugar en un barrio con identidad propia.

Por qué se llama Villa Santa Rita: la historia detrás del nombre

El nombre Villa Santa Rita tiene un origen profundamente ligado a la fe. La denominación remite a Santa Rita de Casia, figura venerada por los vecinos en aquel oratorio que funcionaba como núcleo espiritual y comunitario. Con el paso del tiempo, el nombre dejó de ser una referencia cotidiana para convertirse en identidad barrial.

El barrio secreto de Buenos Aires que nació por una santa y hoy todos quieren descubrir
Villa Santa Rita Foto: Instagram @v.santa.rita

La fecha clave es el 5 de septiembre de 1889, cuando el nombre apareció por primera vez en registros vinculados al lugar. Por eso, cada 5 de septiembre se celebra el Día del Barrio Villa Santa Rita, una efeméride que recuerda el momento en que esa denominación empezó a quedar escrita en la historia porteña. La Ley N° 1347/2004 declaró oficialmente esa fecha como día del barrio.

El barrio de los pasajes: la postal más secreta del oeste porteño

Uno de los grandes atractivos de Villa Santa Rita es su fisonomía. No se parece del todo a Villa del Parque, ni a Flores, ni a Floresta, ni a Monte Castro, aunque dialogue con todos esos barrios vecinos. Su marca registrada son los pasajes, las casas bajas y una escala urbana que parece resistir al vértigo de la Ciudad. De hecho, distintos recorridos barriales lo identifican como un territorio de pasajes pintorescos, callecitas silenciosas y rincones verdes donde el tiempo parece moverse distinto.

Villa Santa Rita, el barrio de pasajes secretos que nació por una santa y enamora a Buenos Aires
Villa Santa Rita Foto: Instagram @v.santa.rita

Entre esos rincones aparece el Pasaje Guillermo Granville, una cuadra peatonal con casas bajas y murales que conecta con el angosto Pasaje Julio S. Dantas, uno de esos lugares que parecen escondidos a propósito. En los últimos años, estos espacios se convirtieron en pequeñas postales urbanas para vecinos, curiosos y amantes de los recorridos porteños fuera del circuito tradicional.

Borges, cuchillos y literatura: la marca cultural de Villa Santa Rita

Villa Santa Rita también tiene una conexión literaria poderosa: Jorge Luis Borges ubicó parte del universo de “El hombre de la esquina rosada” en este barrio. En ese cuento aparece el clima de orillas, malevos, duelos y arrabal que formó parte del imaginario porteño de comienzos del siglo XX. Según reconstrucciones históricas, el escenario aludido se vincula con las inmediaciones de la actual avenida Gaona y el antiguo arroyo Maldonado, hoy entubado bajo la avenida Juan B. Justo.

El pequeño barrio de Buenos Aires que pocos conocen y tiene una historia marcada por una santa
Villa Santa Rita Foto: Instagram @v.santa.rita

Ese dato vuelve a Villa Santa Rita un barrio más atractivo de lo que parece a simple vista: no solo guarda una historia religiosa y urbana, sino también una presencia en la literatura argentina. Sus calles bajas y sus pasajes no son apenas paisaje, sino parte de una Buenos Aires que Borges convirtió en mito.

El nuevo boom de Villa Santa Rita: bares históricos, vermut, bodegones y plaza propia

Durante años, Villa Santa Rita fue señalado como uno de los barrios más silenciosos y menos conocidos de la Ciudad. Sin embargo, en el último tiempo empezó a ganar visibilidad por su propuesta gastronómica, cultural y barrial. Time Out Buenos Aires lo describió como un“secreto mejor guardado del oeste porteño”, con bares, cafés, pasajes y una nueva plaza que cambió la vida cotidiana del barrio.

Entre los lugares que empujan este renacer aparecen El Tokio Bar, en Pasaje Tokio y Álvarez Jonte, con más de 90 años de historia y una estética de bodegón recuperado, y Don Juan Bar, en Camarones 2702, un café con más de un siglo de tradición familiar que volvió con vermut propio, tapas y ambiente nostálgico. También se destacan propuestas como Argot Café, A Raja Cincha y clásicos dulces como El Sol de Galicia, que desde 1957 ofrece churros, pastelitos y tortas fritas.

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