
La final de la Liga Nicoleña de Fútbol quedó marcada por un episodio de violencia que opacó por completo la consagración deportiva. Lo que debía ser una fiesta entre Regatas de San Nicolás y La Emilia terminó en una batalla campal dentro del campo de juego, con corridas, golpes, patadas y al menos un integrante del cuerpo técnico hospitalizado. El partido terminó 0 a 0 en el tiempo reglamentario y Regatas se impuso 5 a 4 en la definición por penales.
El momento más impactante ocurrió instantes después del cierre de la serie desde los doce pasos. En medio de los festejos del equipo campeón, las imágenes difundidas mostraron a un futbolista de La Emilia atacando por la espalda a un jugador de Regatas que se encontraba abrazando a su pequeño hijo. Esa acción fue señalada como el detonante de los incidentes posteriores, que rápidamente se expandieron entre jugadores, cuerpos técnicos y auxiliares de ambos clubes.
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Cómo empezó la batalla campal en la final de San Nicolás
De acuerdo con los testimonios posteriores al partido, la tensión se habría originado por presuntos gestos hacia la tribuna de La Emilia durante los festejos de Regatas. Sin embargo, desde el club campeón remarcaron que la agresión no fue contra el supuesto autor de esos gestos, sino contra otro futbolista que estaba junto a su hijo. El presidente de Regatas, Ignacio Baldarenas, afirmó en diálogo con TN que el jugador rival “corrió 30 metros” para pegar una patada desde atrás y sostuvo que “por poco no le pega al nene”.
La escena generó una reacción inmediata dentro del campo de juego. Lo que comenzó como una agresión puntual derivó en una pelea generalizada, con personas intentando separar y otras sumándose al tumulto. La violencia se extendió durante varios minutos y terminó dejando imágenes que se viralizaron rápidamente en redes sociales, generando repudio entre hinchas, dirigentes y usuarios que cuestionaron la falta de control en el cierre del encuentro.
Un kinesiólogo de Regatas terminó hospitalizado
Uno de los episodios más graves tuvo como víctima al kinesiólogo de Regatas, quien intervino para intentar separar a los involucrados. Según relató Baldarenas, el profesional recibió varias patadas en la cabeza, sufrió una conmoción, perdió el conocimiento y presentó vómitos, por lo que fue trasladado a un centro médico para realizarse estudios.
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El integrante del cuerpo técnico quedó en observación y luego recibió el alta, aunque deberá continuar con controles neurológicos. La gravedad del caso aumentó la preocupación entre los dirigentes del club campeón, que insistieron en la necesidad de que se investigue lo ocurrido y se apliquen sanciones ejemplares para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en el fútbol local.
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Regatas fue campeón, pero el título quedó opacado
En lo deportivo, Regatas consiguió el título del Torneo Apertura “Jorge Piaggio” tras superar a La Emilia por penales, luego de un partido cerrado y sin goles durante los 90 minutos. Sin embargo, la alegría por la consagración quedó rápidamente relegada por las escenas de violencia que se produjeron apenas finalizada la definición.
La final se disputó en el Estadio San Nicolás y, según informó el presidente de Regatas, contó con un operativo de seguridad integrado por 85 efectivos policiales. Pese a esa presencia, los incidentes fueron protagonizados por los propios integrantes de las delegaciones, una situación que el dirigente calificó como parte de una problemática preocupante dentro del fútbol.
El comunicado de La Emilia tras los incidentes
Luego de la difusión de las imágenes, el Club Social y Deportivo La Emilia emitió un comunicado en el que expresó su repudio a los hechos de violencia ocurridos al finalizar la final ante Regatas. La institución remarcó que entiende al deporte como un espacio de formación, respeto, compañerismo e inclusión, y aseguró que esas conductas son incompatibles con los valores que promueve.
Además, el club rechazó toda acción, expresión o actitud que pueda incitar o promover la violencia, en medio del fuerte impacto público que generó el episodio. También se informó que dirigentes de La Emilia, autoridades de la Liga Nicoleña y árbitros se pusieron a disposición para colaborar con los agredidos.
Repudio y pedido de sanciones en el fútbol nicoleño
La batalla campal dejó en segundo plano la definición deportiva y abrió un nuevo debate sobre la violencia en el fútbol del interior. La agresión a un jugador que estaba con su hijo, la hospitalización de un kinesiólogo y la viralización de las imágenes convirtieron el caso en un tema de alto impacto nacional.
Ahora, la atención está puesta en las medidas que pueda tomar la Liga Nicoleña de Fútbol y en las eventuales sanciones deportivas para los involucrados. Mientras tanto, Regatas celebra un título que quedó inevitablemente atravesado por una de las escenas más lamentables de la temporada.


















