En pleno casco histórico de San Isidro, entre calles adoquinadas, antiguas residencias y jardines que parecen detenidos en el tiempo, se encuentra una casona vinculada de manera directa con las Islas Malvinas.
Se trata de Quinta La Porteña, una llamativa propiedad de paredes rosadas, aberturas verdes y aspecto colonial. En ese solar pasó sus últimos años Luis Vernet, el hombre que en 1829 fue designado primer Comandante Político y Militar argentino de las Islas Malvinas.
Una placa colocada en el frente recuerda que allí vivió y murió Vernet. Sin embargo, la propiedad esconde un dato inesperado: la construcción que permanece en pie no es exactamente la casa original, sino una reconstrucción realizada durante el siglo XX.
Dónde queda la última residencia de Luis Vernet
La Quinta La Porteña está ubicada en Belgrano 839, en el casco histórico de San Isidro. Se encuentra cerca de la Catedral, la Quinta Los Ombúes y el tradicional Paseo de los Tres Ombúes, uno de los sectores más pintorescos de la zona norte bonaerense.

La residencia es de propiedad privada, por lo que no funciona como museo ni puede recorrerse libremente. De todos modos, su fachada y una parte del jardín pueden contemplarse desde la vereda.
Las paredes rosadas, las ventanas verdes, el aljibe y las figuras de perros ubicadas en el ingreso forman una postal difícil de ignorar. Su aspecto lleva a pensar que la construcción permanece intacta desde el siglo XIX, pero su verdadera historia es bastante más compleja.
El secreto que guarda la casona de San Isidro
La vivienda original de Vernet fue modificada por sus descendientes. Luego, el terreno fue subdividido en 1929 y la casa principal terminó demolida.
La residencia que puede verse actualmente fue levantada en 1965, cuando Margarita Perkins de Anchorena encargó su reconstrucción al arquitecto Jorge Bustillo. El proyecto buscó recuperar el estilo que la propiedad habría tenido durante el siglo XIX.

Bustillo se inspiró en las tradicionales casas de campo bonaerenses y tomó como referencia la Quinta Pueyrredón, también ubicada en San Isidro. Así nació la actual imagen de La Porteña, con sus líneas sencillas, molduras discretas y colores llamativos.
Por ese motivo, es más preciso decir que el solar donde vivió Luis Vernet se conserva, aunque la casa observada actualmente es una reconstrucción histórica. Su importancia no depende solamente de sus paredes, sino de la memoria asociada al lugar.
Quién fue Luis Vernet, el primer gobernador argentino de Malvinas
Luis Vernet nació como Louis Elie Vernet el 6 de marzo de 1791 en Hamburgo. Desde muy joven desarrolló una intensa actividad comercial, vivió en Filadelfia y realizó viajes por Europa y América. Finalmente, se radicó en Buenos Aires, donde comenzó a trabajar en proyectos ganaderos y marítimos.

Durante la década de 1820 impulsó la creación de un establecimiento permanente en la Isla Soledad. Su objetivo era poblar el territorio, desarrollar actividades productivas y regular el aprovechamiento de sus recursos naturales.
El 10 de junio de 1829, el Gobierno de Buenos Aires creó la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas y sus adyacentes. Vernet quedó al frente de la nueva autoridad y se instaló en Puerto Soledad, también conocido como Puerto Luis, junto con su esposa, María Sáez, sus hijos, trabajadores y colonos.
Así era la vida en las Islas Malvinas de 1829
El asentamiento contaba con viviendas, talleres, depósitos, corrales y espacios de producción. Allí convivían trabajadores rurales, pescadores, artesanos, un cirujano y un herrero.
La familia Vernet habitaba una extensa casa de planta baja, construida con paredes de piedra. Tenía una huerta y ventanas orientadas hacia la bahía. Aquella vivienda funcionaba también como centro político y administrativo de la colonia argentina.

Gran parte de la vida cotidiana quedó registrada en el diario de María Sáez de Vernet, quien relató tareas, celebraciones, reuniones y acontecimientos ocurridos en las islas. Esos escritos son actualmente difundidos por el Museo Malvinas y permiten conocer una dimensión más íntima del asentamiento.
En 1830 ocurrió otro hecho histórico: nació Malvina Vernet y Sáez, reconocida por fuentes oficiales argentinas como la primera persona nacida en las islas bajo administración argentina.
El ataque que cambió la historia de Vernet
Vernet buscó controlar la explotación ilegal de la pesca y la caza realizada por embarcaciones extranjeras. En 1831 apresó varios barcos estadounidenses que operaban sin autorización, entre ellos las goletas Harriet y Superior.

El conflicto derivó en el ataque de la corbeta estadounidense USS Lexington contra Puerto Soledad, ocurrido el 31 de diciembre de 1831. Las instalaciones y viviendas del asentamiento sufrieron daños, y el proyecto de Vernet quedó profundamente debilitado.
Luego de la ocupación británica de 1833, Vernet no pudo regresar para restablecer su colonia. Sin embargo, continuó reuniendo documentos e informes vinculados con las Malvinas. Parte de ese material se conserva en el Archivo General de la Nación y constituye una fuente fundamental para estudiar la administración argentina del archipiélago durante el siglo XIX.
La última etapa de Luis Vernet en San Isidro
Después de abandonar las islas, Vernet vivió junto con su familia en Río de Janeiro y Buenos Aires. Finalmente, adquirió en San Isidro una propiedad conocida como Las Acacias, donde se instaló de manera permanente.
El primer Comandante Político y Militar argentino de Malvinas murió allí el 17 de enero de 1871, a los 79 años. Sus restos fueron depositados en la bóveda familiar del Cementerio de la Recoleta.
Hoy, la casona rosada de la calle Belgrano funciona como un puente entre dos paisajes muy diferentes: la inmensidad de las Islas Malvinas y las históricas barrancas de San Isidro.
Quien pase frente a La Porteña podrá contemplar una hermosa residencia colonial. Pero detrás de sus rejas se conserva algo mucho más valioso: la memoria de Luis Vernet y uno de los capítulos más importantes de la presencia argentina en Malvinas.


















