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La hija de un prócer argentino que desafió a su familia por amor, se casó a escondidas y guardó un vínculo oculto con San Martín

Ángela Castelli desafió a su padre, una figura central de la Revolución de Mayo, para casarse a escondidas con un adversario político. Su historia también esconde una inesperada conexión con José de San Martín.

Miembros de la Primera Junta
Miembros de la Primera Junta Foto: Archivo
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La historia argentina suele recordar a sus protagonistas por sus batallas, discursos y grandes decisiones políticas. Sin embargo, detrás de aquellos acontecimientos también existieron amores prohibidos, disputas familiares y mujeres que se animaron a desafiar las normas de su época.

Una de ellas fue Ángela Castelli de Igarzábal, nacida en Buenos Aires el 4 de septiembre de 1794. Era hija de Juan José Castelli y María Rosa Lynch. Su padre, abogado y destacado dirigente revolucionario, pertenecía al sector relacionado con Mariano Moreno.

Pero mientras el territorio iniciaba una transformación política sin precedentes, dentro de la familia Castelli comenzaba una revolución mucho más íntima.

El amor prohibido que enfrentó a Ángela Castelli con su padre

Ángela se enamoró de Francisco Javier Igarzábal, un hombre vinculado políticamente con Cornelio Saavedra. La relación resultaba particularmente conflictiva porque los seguidores de Saavedra mantenían fuertes diferencias con el grupo revolucionario al que adhería Castelli.

Para su padre, el pretendiente no era solamente un candidato inconveniente. También representaba a un adversario político dentro de una disputa que dividía al nuevo gobierno surgido en mayo de 1810. Sin embargo, Ángela decidió desobedecerlo.

Historia argentina
Ángela Castelli Foto: Wikipedia

La pareja escapó y concretó su unión sin contar con el consentimiento familiar. En la rígida sociedad porteña de comienzos del siglo XIX, una fuga podía perjudicar seriamente la reputación de una joven. El episodio fue tan grave que los enamorados recibieron un castigo de dos años de destierro.

Las mujeres cercanas a Ángela intervinieron y consiguieron que las autoridades indultaran a la pareja. La historia de amor había logrado imponerse, aunque el conflicto familiar dejó una profunda marca.

La boda secreta y el inesperado vínculo con San Martín

El casamiento de Ángela guarda un detalle poco conocido. Las personas que respaldaron la unión estuvieron estrechamente relacionadas con José de San Martín.

Los testigos vinculados al matrimonio fueron Antonio José de Escalada y Tomasa de la Quintana, padres de María de los Remedios de Escalada. La unión habría comenzado de forma clandestina en 1810 y fue posteriormente bendecida en la Catedral de Buenos Aires en 1812.

Tomasa de la Quintana
Tomasa de la Quintana

Ese mismo año, Remedios de Escalada se casó con San Martín. De esta manera, Ángela quedó conectada con el círculo familiar e íntimo del futuro Libertador.

No existen pruebas históricas firmes de un romance secreto entre Ángela y San Martín. El verdadero “vínculo oculto” fue una conexión social, familiar y revolucionaria: quienes ayudaron a Ángela durante el momento más difícil de su vida se transformaron poco después en los suegros del Padre de la Patria.

Ángela Castelli también colaboró con la Independencia

Ángela no quedó en la historia únicamente por su casamiento. También participó activamente en la causa revolucionaria y fue reconocida como una de las mujeres relacionadas con las Patricias Argentinas.

En 1812, el gobierno atravesaba graves dificultades económicas para comprar armas. Frente a esa situación, varias mujeres de la sociedad porteña organizaron una colecta con el objetivo de adquirir fusiles y otros elementos destinados al Ejército.

Ángela colaboró con armas, alimentos e indumentaria para las fuerzas patriotas. Su participación demuestra que las mujeres no fueron simples espectadoras de la Independencia, sino que también sostuvieron la revolución con decisiones concretas.

La tragedia que atravesó Juan José Castelli

Mientras Ángela intentaba construir su vida, su padre enfrentaba un destino dramático. Después de la victoria de Suipacha, ocurrida el 7 de noviembre de 1810, la derrota patriota en Huaqui debilitó su posición política.

Juan José Castelli, miembro de la Primera Junta.
Juan José Castelli, miembro de la Primera Junta.

A su regreso a Buenos Aires, Castelli fue apartado del Ejército y sometido a juicio. Al mismo tiempo, padecía cáncer de lengua, una enfermedad especialmente cruel para un hombre reconocido por su capacidad como orador.

Juan José Castelli murió el 12 de octubre de 1812. Para entonces, el matrimonio de su hija ya había sido reconocido y la vida política del territorio entraba en una nueva etapa.

La extensa vida de una mujer que desafió su tiempo

Después de enviudar de Francisco Javier Igarzábal, Ángela se casó con el coronel Antonio Rodríguez. Tras la muerte de su segundo esposo, contrajo matrimonio con Samuel Lea.

Ángela Castelli falleció en Buenos Aires el 25 de octubre de 1876, a los 82 años. Sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta.

Su vida atravesó el final del Virreinato, la Revolución de Mayo, las guerras por la Independencia y la organización nacional. Había nacido bajo el dominio español y murió cuando la Argentina ya avanzaba como un Estado constituido.

Ángela no fue solamente la hija rebelde de un prócer. Fue una mujer que enfrentó la autoridad familiar, defendió el amor que había elegido y colaboró con la causa patriota. Su inesperada conexión con San Martín demuestra que, detrás de los grandes relatos históricos, existen vínculos personales que todavía esperan ser descubiertos.

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