
En uno de los sectores más tranquilos de la Ciudad de Buenos Aires, lejos de los principales circuitos turísticos, se encuentra una casona capaz de transportar a sus visitantes hacia los años decisivos de la Argentina. Se trata del Museo Histórico de Buenos Aires “Cornelio de Saavedra”, una institución que conserva más de 24.300 objetos históricos.
Su sede está ubicada en el Parque General Paz y funciona en una antigua residencia construida entre 1870 y 1880. La propiedad perteneció a Luis María Saavedra, sobrino de Cornelio Saavedra, militar y político que presidió la Primera Junta de gobierno en 1810.
Actualmente, el museo posee diez salas permanentes dedicadas a reconstruir la evolución política, económica y social del país, desde el Virreinato del Río de la Plata hasta comienzos del siglo XX.
Más de 24.300 piezas para recorrer la historia argentina
La colección está formada por documentos, pinturas, armas, muebles, monedas, medallas, vestimentas, alhajas y objetos de uso cotidiano.
Entre sus piezas más llamativas aparecen pistolas, fusiles, carabinas, sables, espadas y cañones de diferentes épocas. Estos elementos permiten comprender la importancia de los enfrentamientos militares ocurridos durante los años de la Independencia y la organización nacional.

También sobresale la colección de indumentaria, integrada por uniformes militares, vestidos, sombreros, abanicos, relojes, condecoraciones y peinetones. Cada objeto muestra cómo vivían, se vestían y se relacionaban los habitantes de Buenos Aires durante los siglos XVIII y XIX.
El museo cuenta, además, con una biblioteca especializada y un archivo que conserva documentos impresos y manuscritos. La historia no aparece únicamente en los grandes acontecimientos, sino también en los pequeños elementos de la vida cotidiana.
La casona que terminó convertida en museo
El edificio fue levantado originalmente con un estilo italianizante, característico de numerosas residencias familiares del siglo XIX. Más tarde, el arquitecto Manuel Augusto Domínguez realizó modificaciones para darle la apariencia de una antigua quinta suburbana.

La institución había sido fundada el 6 de octubre de 1921, pero pasó por diferentes direcciones antes de establecerse definitivamente en la antigua propiedad de la familia Saavedra.
La sede actual fue inaugurada el 25 de mayo de 1942, una fecha cargada de simbolismo por coincidir con el aniversario de la Revolución de Mayo.
Quién fue Cornelio Saavedra
Cornelio Saavedra nació el 15 de septiembre de 1759 en las cercanías de Potosí, dentro del territorio conocido entonces como Alto Perú.
Su figura adquirió protagonismo durante las Invasiones Inglesas, cuando comandó el Regimiento de Patricios. El prestigio militar obtenido durante aquellos enfrentamientos lo convirtió en uno de los dirigentes más influyentes de Buenos Aires.

En mayo de 1810 tuvo una participación decisiva en la caída del virrey y fue designado presidente de la Primera Junta, considerada el primer gobierno patrio.
Dentro de aquel gobierno mantuvo un fuerte enfrentamiento político con Mariano Moreno. Mientras Saavedra representaba una postura más moderada, Moreno impulsaba transformaciones revolucionarias profundas y aceleradas.
En 1811, Saavedra fue enviado al norte y sus adversarios aprovecharon su ausencia para desplazarlo del poder. Después de varios años de persecución y destierro, recuperó sus honores en 1818. Finalmente, murió en Buenos Aires el 29 de marzo de 1829.
Un recorrido que va mucho más allá de un prócer
Aunque lleva el nombre de Cornelio Saavedra, el museo no está dedicado exclusivamente a su trayectoria. Las salas también recorren las Invasiones Inglesas, la Revolución de Mayo, la Independencia, las autonomías provinciales, la formación del Estado nacional y el proceso inmigratorio.
Además, sus exhibiciones incluyen referencias a José de San Martín, Bernardino Rivadavia, Juan Manuel de Rosas y a numerosas mujeres que participaron en la construcción política y social de la Argentina.
Ubicado en Crisólogo Larralde 6309, el museo permite descubrir una parte fundamental del pasado nacional. Cada documento, arma y prenda conserva una historia particular y ayuda a reconstruir el nacimiento de una nación.


















