
Corea del Norte volvió a elevar la tensión en el noreste de Asia tras realizar este jueves un nuevo lanzamiento de un misil balístico, según denunciaron las autoridades de Japón y Corea del Sur. Se trata del sexto incidente de este tipo registrado en lo que va de 2026 y ocurre en un contexto marcado por maniobras militares previstas entre Seúl y Washington, además del aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima.
El Ministerio de Defensa japonés informó que el lanzamiento se produjo alrededor de las 17.02 (hora local). El ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, confirmó en una conferencia de prensa que “al menos un misil balístico” fue disparado desde territorio norcoreano.

Según las autoridades japonesas, el proyectil cayó cerca de la costa oriental de la península coreana, en el mar de Japón, conocido como mar del Este en las dos Coreas. Hasta el momento no se reportaron daños a embarcaciones ni aeronaves que operaban en la zona.
Por su parte, el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur también confirmó el lanzamiento de un misil balístico de corto alcance hacia el mar de Japón. Las Fuerzas Armadas surcoreanas mantienen un monitoreo permanente de la actividad militar del régimen de Kim Jong-un junto con sus aliados estadounidenses.
Japón condenó el lanzamiento del misil
Tras conocerse el episodio, el ministro Koizumi calificó la acción como una grave amenaza para la estabilidad regional. “Este tipo de lanzamientos amenazan la paz y la seguridad de Japón, de la región y de la comunidad internacional”, afirmó el funcionario.
El Gobierno japonés también anunció que presentó una “enérgica protesta” ante Corea del Norte por considerar que estas pruebas violan las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que prohíben a Pionyang desarrollar y probar misiles balísticos.
Crece la tensión militar en la región
El lanzamiento se produce en un momento especialmente sensible para Asia oriental. Japón conmemora esta semana el 81.º aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima, mientras que en los próximos días comenzarán los ejercicios militares conjuntos de verano entre Corea del Sur y Estados Unidos.

Durante los últimos meses, Corea del Norte intensificó las pruebas de armamento. En abril había lanzado varios misiles balísticos hacia el mar de Japón en una demostración de fuerza que coincidió con la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a Pekín.
Además, a comienzos de julio, Kim Jong-un supervisó personalmente una prueba de un misil de crucero disparado desde el buque de guerra Kang Kon. En esa oportunidad, el líder norcoreano anunció su intención de construir al menos dos destructores de 5.000 toneladas o más cada año y equiparlos con capacidad para portar armamento nuclear.

















