
La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) interceptó un avión sospechoso procedente de Bolivia que ingresó irregularmente al espacio aéreo de Brasil. Al advertir que era seguido por un cazamilitar, el piloto realizó un aterrizaje forzoso, incendió su propia aeronave y escapó. El episodio ocurrió el pasado viernes, cerca del municipio de Juara, en el estado de Mato Grosso.
Brasil desplegó aviones militares para interceptar una aeronave procedente de Bolivia
Según informó la Fuerza Aérea Brasileña, el avión interceptado era un Cessna blanco que circulaba sin un plan de vuelo registrado y cuya matrícula no pudo ser identificada. Estas irregularidades motivaron la intervención de las autoridades militares, que activaron los procedimientos de control del espacio aéreo.
Para llevar adelante el operativo, la FAB utilizó un A-29 Super Tucano, encargado de interceptar y seguir a la aeronave sospechosa, y un E-99, equipado con un sistema de radar que permite detectar aviones incluso cuando vuelan a baja altura o atraviesan regiones de difícil acceso.

La operación estuvo coordinada por el Comando de Operaciones Aeroespaciales (COMAE), con participación de la Policía Federal brasileña. Cuando el piloto del Cessna detectó que estaba siendo interceptado, decidió descender de manera forzosa en una zona cercana a Juara, ubicada aproximadamente a 550 kilómetros de Cuiabá, capital de Mato Grosso.
Sin embargo, el procedimiento no terminó con el aterrizaje, ya que el hombre prendió fuego al avión y huyó antes de que pudiera ser detenido.
Qué se sabe sobre el avión interceptado y la fuga del piloto
La identidad del piloto no fue informada oficialmente y tampoco se confirmó qué transportaba la aeronave. De acuerdo con medios locales, personal de la Pericia Oficial e Identificación Técnica (Politec) acudió al lugar para investigar las circunstancias del episodio y determinar si había sustancias ilegales entre los restos del avión.
Hasta el momento, no se informó oficialmente el hallazgo de drogas ni se confirmó que la aeronave estuviera vinculada con el narcotráfico.

El procedimiento forma parte de las operaciones de vigilancia que Brasil desarrolla para detectar vuelos irregulares y controlar su espacio aéreo.
La FAB señaló que mantiene tareas permanentes de supervisión aérea en coordinación con organismos de seguridad pública, especialmente ante la presencia de aeronaves que circulan sin cumplir los requisitos de identificación y autorización correspondientes.















