La crisis política y financiera de Paraguay sumó un nuevo capítulo luego de que la Justicia resolviera que Santiago Peña deberá continuar en prisión preventiva. El exmandatario se encuentra recluido en el Regimiento Guardia Presidencial de Asunción, tras ser destituido por el Senado e imputado en una causa vinculada con el colapso de Ueno Bank.
La medida fue dispuesta por el juez penal de Garantías de Delitos Económicos Humberto Otazú. El magistrado consideró que la detención es necesaria para garantizar que el expresidente permanezca a disposición de la Justicia durante el proceso.
Mientras la investigación avanza, Pedro Alliana asumió la Presidencia y comenzó a definir las primeras medidas de su Gobierno para responder a las consecuencias económicas de la crisis bancaria.
Por qué Santiago Peña permanecerá detenido
La imputación contra Santiago Peña fue impulsada por la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción. La causa investiga presuntos hechos de lesión de confianza y administración en provecho propio, ambos bajo la modalidad agravada.
El fiscal Christian Benítez explicó que los delitos contemplan penas de hasta 10 años de prisión. Según la hipótesis fiscal, el exmandatario habría participado en decisiones relacionadas con la colocación, renovación y permanencia de fondos públicos y previsionales en Ueno Bank.
Los investigadores también analizan su vínculo económico previo con Ueno Holding, el grupo empresarial al que pertenecía el banco. El expediente señala que Peña habría tenido acciones equivalentes al 1,58% del capital de la compañía, además de un certificado de depósito en Ueno y un bono en Itti.
De acuerdo con la acusación presentada durante el juicio político, el expresidente vendió esa participación en marzo de 2025, cuando ya se encontraba al frente del Poder Ejecutivo. Después de la audiencia, el juez determinó que la prisión preventiva era necesaria para asegurar su sometimiento al procedimiento judicial.
El impacto de la crisis de Ueno Bank
La investigación se desarrolla después de la intervención y posterior resolución de Ueno Bank por problemas de solvencia. La caída de la entidad afectó a aproximadamente 2,94 millones de clientes, entre ahorristas particulares, jubilados y organismos públicos.
El Banco Central del Paraguay (BCP) activó un operativo para devolver parte del dinero mediante la garantía estatal. Su presidente interino, Pedro Acosta, informó que 1.196.000 personas ya recibieron los pagos correspondientes.
Durante los primeros dos días se desembolsaron 996.000 millones de guaraníes, equivalentes a unos 160 millones de dólares. Varios bancos abrieron durante el sábado para facilitar la creación de cuentas y acelerar las transferencias destinadas a los damnificados.
Las primeras decisiones de Pedro Alliana
En medio de la crisis, Pedro Alliana comenzó su gestión con reuniones en el Palacio de López. Entre sus prioridades aparecen el abastecimiento de medicamentos en hospitales públicos y la restitución de los fondos de los clientes afectados por Ueno.
El nuevo vicepresidente, Antonio Barrios, anticipó que el Ejecutivo solicitará colaboración a países aliados para rastrear el dinero administrado por la entidad financiera y determinar dónde se encuentran los recursos.
Alliana también avanzó con la conformación de su gabinete. El abogado Ariel Martínez asumió como ministro del Interior, mientras que Rolando de Barros quedó al frente del Gabinete Civil. Además, el mandatario expresó su intención de fortalecer la alianza estratégica con Estados Unidos.
Paraguay atraviesa una transición decisiva
La detención de Santiago Peña, el cambio de Gobierno y la crisis de Ueno Bank conforman un escenario de fuerte incertidumbre política, judicial y económica.
Ahora, la administración de Pedro Alliana deberá recuperar los fondos, asistir a millones de damnificados y reconstruir la confianza en las instituciones. La evolución del expediente será clave para determinar responsabilidades y conocer el verdadero alcance de una crisis que modificó el mapa político de Paraguay.














