
En 1935, cuando buena parte de Claypole todavía era campo, un sacerdote italiano contempló aquellos terrenos y vio algo que nadie más alcanzaba a imaginar.
Donde otros encontraban distancia y dificultades, Luis Orione proyectó una verdadera “ciudad de la caridad”.
Su sueño se convirtió en el Pequeño Cottolengo Argentino de Claypole, una institución creada para recibir y acompañar a personas enfermas, abandonadas o con discapacidad que no encontraban asistencia en otros lugares.
Qué significa Cottolengo y cómo nació la idea
El nombre proviene de San José Benito Cottolengo, sacerdote piamontés que durante el siglo XIX fundó en Turín la Pequeña Casa de la Divina Providencia, destinada a quienes no eran recibidos en otras instituciones.
Luis Orione tomó aquella experiencia como inspiración y llamó a sus casas“Pequeños Cottolengos”. La denominación encerraba una convicción: la grandeza de una obra no dependía de sus dimensiones, sino de su capacidad para recibir a quien necesitaba ayuda.
Don Orione había nacido el 23 de junio de 1872 en Pontecurone, Italia. Fue alumno de San Juan Bosco, abrió su primer oratorio en 1892 y posteriormente fundó la Pequeña Obra de la Divina Providencia.
La llegada de Don Orione a la Argentina
El sacerdote visitó la Argentina entre 1921 y 1922, y regresó en 1934 para desarrollar una intensa actividad pastoral y social que se extendió hasta 1937.
Durante aquella segunda etapa difundió públicamente su proyecto mediante conferencias, publicaciones y apariciones radiales. Su propósito era revolucionario para la época: crear un hogar permanente para quienes eran marginados por su discapacidad, su enfermedad o su situación social.

En tiempos en los que la discapacidad era abordada desde el aislamiento, Don Orione proponía una comunidad basada en el cuidado, los vínculos y la dignidad.
La piedra fundamental colocada en Claypole
El 28 de abril de 1935 fue colocada la piedra fundamental del futuro Cottolengo de Claypole. Levantar semejante establecimiento en una zona rural y poco poblada parecía una empresa imposible.
Sin embargo, Don Orione confiaba “en la Divina Providencia y en el corazón magnánimo de los argentinos”. Comparaba el proyecto con un pequeño grano de mostaza que, con el tiempo, se transformaría en un árbol capaz de brindar refugio.
Antes de que Claypole estuviera preparado, las Damas Vicentinas ofrecieron una propiedad en Avellaneda. Allí, el 2 de julio de 1935, abrió sus puertas el primer Pequeño Cottolengo Argentino.
Seis pabellones y una iglesia en medio del campo
El 21 de mayo de 1936 fue inaugurado oficialmente el Cottolengo de Claypole. Comenzó con seis pabellones y una iglesia, pero con el paso de los años incorporó hogares, escuelas, talleres, espacios terapéuticos y sectores recreativos.

Actualmente, el complejo ocupa aproximadamente 50 hectáreas y alberga a 415 personas con discapacidad. Profesionales, trabajadores, religiosos y voluntarios brindan acompañamiento durante las 24 horas.
El corazón de Don Orione descansa en Claypole
Luis Orione murió el 12 de marzo de 1940 en San Remo. Fue beatificado en 1980 y canonizado por Juan Pablo II el 16 de mayo de 2004.

El 29 de agosto de 2000, su corazón llegó a Claypole dentro de un relicario y fue depositado en el santuario del predio. Desde entonces, el lugar se convirtió también en un punto de peregrinación. El corazón del fundador permanece donde alguna vez imaginó un hogar para quienes sufrían el abandono.
El papa León XIV visitará el Cottolengo
Más de nueve décadas después de aquella piedra fundamental, el Cottolengo vivirá otro acontecimiento histórico: recibirá al papa León XIV.
La visita está prevista para el lunes 9 de noviembre de 2026, a las 9.15. El pontífice saludará a los trabajadores y residentes de la institución antes de continuar con sus actividades en la ciudad de Buenos Aires.
La elección posee un profundo valor simbólico. El Papa estará en la obra creada para quienes no encontraban lugar en otras instituciones y recorrerá el predio donde se conserva el corazón de San Luis Orione.



















