
Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas como consecuencia del cambio climático, lo que incrementa los riesgos para quienes desarrollan actividades al aire libre o en ambientes expuestos a altas temperaturas. En este escenario, la tecnología comienza a desempeñar un papel clave en la prevención de los golpes de calor.
Una de las innovaciones que gana terreno es Canaria+, una pulsera inteligente desarrollada en Japón capaz de detectar de forma anticipada los primeros signos de estrés térmico. El dispositivo ya es utilizado por más de un centenar de organizaciones en España, entre ellas los Mossos de Esquadra, los Bomberos de Cataluña y compañías como Ferrovial, Nestlé y Valoriza.

Una pulsera que anticipa el riesgo antes de que aparezcan los síntomas
A diferencia de los dispositivos que únicamente registran la temperatura ambiente, Canaria+ analiza los cambios fisiológicos del usuario para identificar la acumulación de calor en el organismo.
Cuando detecta un aumento del riesgo de sufrir estrés térmico, la pulsera emite alertas mediante señales sonoras, luminosas y vibraciones, con el objetivo de que la persona pueda hidratarse, descansar o buscar un lugar fresco antes de que la situación se agrave.
El nombre del dispositivo hace referencia a una antigua práctica utilizada en las minas de carbón, donde los canarios eran empleados como un sistema de alerta temprana frente a la presencia de gases tóxicos. Si el ave mostraba signos de debilidad, los mineros abandonaban rápidamente el lugar.
Siguiendo esa lógica, la tecnología busca convertirse en un “canario digital” capaz de advertir peligros invisibles relacionados con el calor extremo. Otro de sus diferenciales es que funciona sin necesidad de conexión a internet ni recargas. Su vida útil es de aproximadamente cinco meses y, durante ese período, los algoritmos incorporan información del usuario para personalizar las alertas y mejorar progresivamente su precisión.
Una tecnología japonesa que se expande en España
La empresa Biodata Bank, responsable de la comercialización del dispositivo, desembarcó en España en 2024 y rápidamente logró superar el centenar de clientes.
Actualmente, además de ser utilizada por los Mossos de Esquadra y los Bomberos de Cataluña, la pulsera también está siendo evaluada por los Bomberos de Sevilla mediante una prueba piloto. Sin embargo, Japón continúa siendo el principal mercado de la compañía, concentrando cerca del 95% de sus ventas.
“Japón es un país que tiene una tasa de humedad bastante alta. Yo jugaba al rugby y después de entrenar en verano estaba más mojado que después de la ducha. Son personas mucho más conscientes del estrés térmico, se preocupan por los trabajadores y los quieren proteger”, cuenta Jaime de Andrés, codirector de Biodata Bank España, en conversación con National Geographic.
¿Por qué los golpes de calor pueden pasar desapercibidos?
Uno de los mayores desafíos del estrés térmico es que muchas personas no perciben los síntomas hasta que el cuadro ya es grave.
“En el 80% de los casos, no sabes que sufres un golpe de calor hasta que es demasiado tarde. Es un riesgo invisible. En una situación normal, el cuerpo tiene una sensación termorreguladora que sudas o te calienta la piel. Pero hay factores que hacen que no lo puedas percibir, por ejemplo, si eres una persona estresada, no has dormido lo suficiente o has bebido alcohol. La pulsera te avisa con antelación y como va conociendo los datos individuales mediante algoritmos cada vez es más preciso”, amplía de Andrés.

Al finalizar el período de uso, las empresas también pueden solicitar un informe elaborado a partir de datos anonimizados para evaluar las condiciones laborales y diseñar estrategias de prevención frente al calor extremo.
El cambio climático impulsa nuevas soluciones para proteger a los trabajadores
El desarrollo de tecnologías como Canaria+ refleja una tendencia creciente: la necesidad de adaptar los entornos laborales a un clima cada vez más extremo.
Además de estas pulseras inteligentes, distintas empresas ya incorporan chalecos refrigerantes, ventiladores industriales, sistemas de nebulización de agua y bebidas con sales minerales para reducir el impacto de las altas temperaturas sobre los trabajadores.
En España, el Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria registra desde 2004 las muertes asociadas al exceso o al déficit de temperatura. Durante la campaña estival de 2025 se contabilizaron 2.832 fallecimientos relacionados con temperaturas extremas y 25 casos vinculados específicamente al estrés térmico.
Estos datos reflejan un problema de salud pública que se agrava año tras año y que impulsa el desarrollo de nuevas herramientas para anticipar riesgos, proteger a los trabajadores y reducir las consecuencias de las olas de calor en un planeta cada vez más cálido.
















