
El 21 de septiembre, con la llegada de la primavera al hemisferio sur, es una fecha que muchos aprovechan para renovar el jardín, preparar la huerta y sumar nuevas plantas. Y aunque el limonero suele ser uno de los frutales preferidos para tener en casa, existe otra alternativa que puede resultar especialmente atractiva: la higuera.
La especie, conocida científicamente como Ficus carica, puede adaptarse a diferentes condiciones y tiene una particularidad que la vuelve interesante para quienes buscan un árbol frutal para plantar en primavera: puede comenzar a instalarse a principios de esta estación cuando ya pasó el peligro de heladas.

De hecho, una publicación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) dedicada al cultivo de la higuera señala que, si no se realizó la plantación a fines del invierno, puede postergarse hasta principios de primavera, una vez que haya pasado el riesgo de heladas.
Por qué la higuera puede ser una alternativa al limonero
Decir que un frutal es “mejor” que otro depende de lo que busque cada persona. Sin embargo, la higuera tiene varias características que pueden hacerla más conveniente que un limonero para determinados jardines.
Una de ellas es que no necesita riegos excesivamente frecuentes cuando está bien establecida. Según el INTA, los cultivares de higuera adaptados a determinadas regiones no requieren riegos frecuentes ni abundantes, aunque el manejo del agua debe adecuarse a las condiciones del lugar y a la etapa de desarrollo.

También produce un fruto muy apreciado para consumir fresco y permite aprovechar la cosecha de distintas maneras. Además, su copa puede aportar sombra y darle un aspecto característico al jardín.
Otro punto a favor es que existen higueras que pueden cultivarse en espacios domésticos, siempre que se respete su necesidad de luz y se elija correctamente el lugar.
Cómo plantar una higuera el 21 de septiembre
Si la idea es aprovechar el inicio de la primavera para incorporar este árbol frutal, hay algunos puntos fundamentales que conviene tener en cuenta.
1. Elegir un lugar con mucho sol
La higuera necesita una ubicación luminosa. Las recomendaciones de cultivo consultadas indican que el pleno sol favorece su desarrollo, por lo que conviene evitar sectores permanentemente sombríos.

2. Evitar los lugares donde se acumula agua
Este es uno de los puntos más importantes. El INTA recomienda que el terreno destinado a la higuera tenga buen drenaje y advierte sobre los problemas que puede generar el anegamiento, ya que el exceso de agua puede afectar las raíces.
3. Dejar espacio para que crezca
Aunque puede comenzar siendo una planta pequeña, la higuera necesita espacio para desarrollar su copa y sus raíces. Por eso, antes de plantarla conviene analizar cuánto lugar tendrá disponible cuando alcance su tamaño adulto.
4. Regar después de la plantación
Una planta recién instalada necesita agua para establecerse. El objetivo no es mantener el suelo permanentemente encharcado, sino favorecer una humedad adecuada sin generar acumulación de agua.

5. Protegerla si todavía hay riesgo de heladas
El 21 de septiembre marca el comienzo de la primavera astronómica, pero eso no significa que las heladas tardías hayan desaparecido en todas las regiones del país. El INTA advierte que las bajas temperaturas pueden generar daños en diferentes frutales, especialmente cuando estos ya comenzaron a salir del reposo y se encuentran en etapas sensibles.
Por eso, si todavía existe riesgo de heladas en la zona, puede ser conveniente esperar unos días antes de realizar la plantación o tomar medidas de protección.
Duraznero y ciruelo: otros frutales para plantar en primavera
La higuera no es la única opción para quienes quieren aprovechar la primavera para sumar un frutal.
Duraznero

El duraznero es otra alternativa muy atractiva para el jardín, especialmente por sus flores y por la producción de frutos durante la temporada cálida. Sin embargo, es un frutal de hoja caduca que depende de una adecuada acumulación de frío durante el invierno para desarrollar correctamente la brotación y floración.
Por eso, su elección debe hacerse teniendo en cuenta la variedad y las condiciones climáticas de cada región.
Ciruelo

El ciruelo también puede ser una opción para quienes buscan un árbol frutal de hoja caduca. Al igual que el duraznero, requiere considerar las condiciones climáticas y el período de reposo invernal antes de elegir una variedad.
El detalle que hay que tener en cuenta antes de plantar
Aunque el 21 de septiembre puede ser una fecha atractiva para comenzar a trabajar en el jardín, no existe una fecha universal que sea perfecta para plantar cualquier árbol frutal en todo el país.
La región y el clima son determinantes. El propio INTA establece que las épocas de plantación pueden variar y, en el caso de la higuera, recomienda realizarla idealmente a fines del invierno o a comienzos de la primavera cuando ya pasó el peligro de heladas.

Por eso, si se quiere plantar una higuera el 21 de septiembre, lo más importante es que la planta esté adaptada al lugar y que no haya riesgo significativo de heladas en los días posteriores.
Para quienes buscan incorporar un frutal al jardín, la higuera aparece así como una alternativa particularmente interesante al tradicional limonero: ocupa un lugar destacado en el jardín, produce frutos y puede convertirse en una de las protagonistas de la primavera y el verano.



















