
Hay encuentros que quedan grabados por las personas que los protagonizan y otros por los pequeños detalles que los rodean. En agosto de 2013, Lionel Messi se reunió con el papa Francisco en el Vaticano junto al plantel de la Selección, antes del amistoso que Argentina e Italia disputarían en Roma en honor al primer pontífice argentino.
En aquella ocasión, el futbolista le entregó a Francisco un regalo que llamó especialmente la atención: un pequeño árbol de olivo. La elección no fue casual. El olivo es uno de los símbolos más antiguos asociados con la paz y la concordia y, además, tenía un significado especial para el propio Francisco, quien años antes había plantado un ejemplar en la Plaza de Mayo cuando todavía era arzobispo de Buenos Aires.

El día que Messi le regaló un olivo al papa Francisco
El encuentro ocurrió el 13 de agosto de 2013, cuando Francisco recibió en la Sala Clementina del Vaticano a las delegaciones de Argentina e Italia.
Messi, por entonces capitán del seleccionado argentino y figura del FC Barcelona, participó de la audiencia junto a sus compañeros. El futbolista definió aquel momento como una jornada especial e inolvidable, especialmente por tratarse de un encuentro con un papa argentino.
Entre los presentes que recibió Francisco estuvo una planta de olivo entregada por Messi. La escena fue registrada por fotógrafos y rápidamente recorrió medios de todo el mundo.
El árbol tenía además un destino particular: ser plantado simbólicamente en el Estadio Olímpico de Roma, donde al día siguiente Argentina e Italia disputarían el amistoso, para luego ser trasladado a los jardines del Vaticano. El gesto buscaba representar la unión entre ambos países y, especialmente, el mensaje de paz que rodeaba aquel encuentro.
Qué significa regalar un olivo
Mucho antes de que Messi se lo entregara al Papa, el olivo ya contaba con una enorme carga simbólica. A lo largo de la historia, este árbol fue relacionado con la paz, la prosperidad, la sabiduría y la victoria. Su resistencia y longevidad también hicieron que se lo asociara con la fortaleza y la permanencia.
Por eso, regalar un olivo puede interpretarse como un gesto de paz, buenos deseos, prosperidad y esperanza. En el caso del regalo de Messi a Francisco, además, el simbolismo coincidía con el espíritu de aquella jornada: el Papa había pedido a los futbolistas que fueran referentes para los jóvenes y que transmitieran valores como el respeto, el altruismo y la paz social.

Qué significa un olivo según el feng shui
El simbolismo del olivo también aparece en contenidos vinculados al feng shui, una tradición china que busca armonizar los espacios y la relación de las personas con su entorno.
Desde esta perspectiva, al olivo se lo suele relacionar con la abundancia, la prosperidad, la buena fortuna y la armonía. Su resistencia y longevidad también son interpretadas como cualidades vinculadas con la estabilidad y la fortaleza.
Por eso, para quienes siguen estas creencias, tener un olivo en el hogar puede representar un deseo de atraer energía positiva, equilibrio y prosperidad. Algunas interpretaciones recomiendan ubicarlo en sectores como la entrada o espacios centrales de la vivienda.

El particular vínculo entre Francisco y el olivo
La elección del árbol tenía, todavía, otra particularidad. Antes de convertirse en Papa, Jorge Bergoglio había plantado un olivo en la Plaza de Mayo, en Buenos Aires.
Por eso, el ejemplar entregado durante el encuentro de 2013 retomaba un símbolo que ya estaba vinculado con su historia personal. De hecho, después de que Messi entregara la planta, el olivo fue bendecido y se explicó que sería trasladado posteriormente a los jardines del Vaticano.
Así, aquel regalo terminó reuniendo varios significados en un mismo gesto: la Argentina, Italia, el fútbol, la paz y el vínculo de Francisco con su país de origen.




















