
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tuvo este miércoles una nueva jornada con testimonios considerados relevantes para la investigación. En esta oportunidad, declararon tres custodios que integraban el equipo de seguridad del exfutbolista durante la internación domiciliaria que atravesó en una vivienda de Benavídez.
La jornada estuvo marcada por el testimonio de Julio César Coria, quien aseguró que horas antes del fallecimiento el astro “estaba bien” y relató cómo fueron los desesperados intentos por reanimarlo el 25 de noviembre de 2020.
Además de Coria, también fueron convocados Julio Soria y Marcelo “Chori” Domínguez, en una audiencia considerada clave para reconstruir las últimas horas de vida del ídolo y determinar si existieron irregularidades en la atención médica que recibió.

El relato del custodio que intentó salvar a Maradona
Julio César Coria, exintegrante del Servicio Penitenciario Federal y uno de los custodios de confianza de Maradona, recordó que la última vez que vio con vida al exfutbolista fue la noche del 24 de noviembre de 2020, cuando ingresó a su habitación para reparar un interruptor de luz.
“Arreglé la tecla, le pregunté si quería algo más y me dijo que no. Estaba acostado, tapado. Me saludó con un beso. Después salí y me quedé afuera en el patio, donde estaba el enfermero”, declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro.
Consultado por los abogados del neurocirujano Leopoldo Luque, Coria insistió en que Maradona “estaba bien”, una versión que contrasta con la de otros testigos que describieron un importante deterioro físico y anímico del exfutbolista durante sus últimos días.
Sin embargo, la Fiscalía puso en duda ese relato al exhibir un intercambio de mensajes ocurrido apenas dos días antes del fallecimiento, en el que el propio custodio le informaba a Luque que Maradona no se había levantado de la cama en toda la jornada.
Los dramáticos minutos previos a la muerte
El testigo reconstruyó además la mañana del 25 de noviembre. Según explicó, se despertó temprano y observó a los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Dahiana Madrid realizando el cambio de guardia, aunque aseguró que no los vio ingresar a la habitación del paciente.
Más tarde llegaron la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz. Coria relató que ambos intentaron ver a Maradona, pero salieron de la habitación afirmando que el exjugador no quería recibirlos.
Poco después ingresaron el asistente Maximiliano Pomargo, Jonathan Pomargo y la enfermera Madrid. Fue entonces cuando advirtieron que Maradona no reaccionaba. “Ahí dijeron que no reaccionaba y fue cuando ingresé yo”, recordó.
Según describió, la enfermera comenzó a practicar maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras él realizó respiración boca a boca.
“No sé si fue un minuto, diez o una hora. Para mí fue eterno, fue un momento que no se lo deseo a nadie”, expresó con visible emoción.
Uno de los puntos centrales del interrogatorio estuvo relacionado con la posible agonía prolongada de Maradona. Coria afirmó que no podía confirmar si los enfermeros habían ingresado previamente a controlar al paciente durante la madrugada, un aspecto considerado relevante para la investigación.
El antecedente de Julio César Coria
Coria, quien se desempeñaba como jefe de seguridad de Maradona, fue arrestado el 25 de marzo por decisión del Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de San Isidro. La medida se tomó después de que declarara haber visto a la psiquiatra Agustina Cosachov realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) al exfutbolista, una afirmación que no había realizado en declaraciones anteriores.
Durante aquella audiencia también negó haber mantenido contactos telefónicos con el neurocirujano Leopoldo Luque. Sin embargo, el fiscal Patricio Ferrari sostuvo que existían registros que demostraban comunicaciones entre ambos en los días previos al fallecimiento de Maradona e incluso durante junio de 2020.
Además, Coria fue quien intentó asistir al exjugador el 25 de noviembre de 2020 mediante maniobras de respiración boca a boca, poco antes de que se confirmara su muerte en la vivienda donde cumplía la internación domiciliaria.

¿Quiénes están imputados en la causa?
El proceso judicial busca determinar si existieron responsabilidades penales en la atención médica que recibió Maradona durante sus últimos días de vida. La acusación sostiene que los profesionales involucrados podrían haber incurrido en el delito de homicidio simple con dolo eventual, figura que contempla penas de entre ocho y 25 años de prisión.
Además de Luque y Cosachov, afrontan el juicio el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador de enfermería Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la responsable de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini.

En paralelo, la enfermera Dahiana Gisela Madrid será juzgada en un proceso por jurados populares, aunque ese expediente permanece momentáneamente suspendido debido a un planteo de recusación presentado contra la jueza María Coelho.


















