
La violencia del femicidio de Romina Calvo quedó expuesta en el resultado de la autopsia definitiva que se conoció en las últimas horas. El análisis determinó que la víctima tenía 46 heridas provocadas por un elemento punzocortante, a las que se sumaron otras 7 lesiones que podrían haberse producido durante un forcejeo o como consecuencia de una caída mientras intentaba defenderse del ataque, el cual se habría desarrollado en un lapso de apenas tres a cuatro minutos.
Según el informe forense incorporado a la investigación, aproximadamente 9 de cada 10 lesiones fueron provocadas por un elemento cortante. Los peritos encontraron heridas en distintas partes del cuerpo, aunque la mayor concentración estuvo en el torso y las regiones cercanas a las axilas.
El resto de las lesiones se distribuyó entre el cuello, la cara, la cabeza, los brazos y la espalda. Algunas de ellas alcanzaron una profundidad tal que comprometieron órganos vitales y terminaron provocando la muerte.

Qué determinó la autopsia del cuerpo
El análisis forense permitió establecer que no se trató de una única agresión, sino de un ataque reiterado que dejó decenas de lesiones en pocos minutos.
La cantidad y ubicación de las heridas, sumadas a la profundidad de algunas de ellas, fueron determinantes para establecer cómo murió Romina Calvo. Los forenses también remarcaron que las lesiones más graves afectaron zonas vitales de su cuerpo.
Con estos resultados, la autopsia definitiva pasó a formar parte del expediente y ser una de las principales evidencias para reconstruir el femicidio ocurrido en una vivienda de la calle Pedro Morán al 5200, en Villa Devoto.
Qué decía la carta que escribió Walter
La carta fue escrita a mano y tiene fecha del domingo 9 de agosto, varios días antes del homicidio. Allí, Walter Verón deja en claro su malestar por los problemas que mantenía con la víctima y cuestiona distintos aspectos de la relación. “Hoy domingo quiero decir lo que siento. Estoy muy cansado de toda esta injusticia y de lo que estoy pasando con Romina”, escribió al comienzo de la carta.
Además, en una parte de la carta menciona a Pitty La Numeróloga y asegura que su esposa había cambiado su personalidad a partir del vínculo con ella. También se refiere reiteradamente a la situación económica de la pareja y a una propiedad ubicada en La Tablada: “Esa Pitty le cambió toda su personalidad y me quiere fuera de casa”.

Según surge de la carta, Verón sostenía que había aportado dinero para ese inmueble y cuestionaba qué había ocurrido con los fondos obtenidos a partir de una eventual venta. El texto concluye con un mensaje dirigido a sus hijos, a quienes expresa su amor y se despide: “Los amo, papá. Hasta siempre”.




















