
El juicio por la muerte de Diego Maradona entró en pausa hasta el próximo jueves 27 de agosto luego de la polémica por las historias clínicas que mezclaron estudios del Diez con los de su padre y que fueron utilizados como parte de la documentación analizada por la Junta Médica.
Previamente, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 7 de San Isidro ordenó la realización de allanamientos en el Sanatorio de Los Arcos y la sede de Swiss Medical con el objetivo de esclarecer el presunto análisis de la historia clínica de Don Diego en la Junta Médica Interdisciplinaria.
Además, se suspendieron las declaraciones de dos psiquiatras: José Luis Covelli, profesor de la segunda cátedra de Medicina Legal de la Universidad Buenos Aires (UBA) y Enrique Gallego, ex jefe del Cuerpo Médico de Morón.

Efectivos de la Policía de la Ciudad y la Bonaerense encabezarán los allanamientos en la clínica y la empresa de medicina prepaga.
La polémica de las historias clínicas
La controversia en el debate surgió el martes cuando el nefrólogo Hernán Trimarchi prestó testimonio acerca de la supuesta “enfermedad renal crónica” del astro argentino, descripta en la Junta Médica de 138 páginas.
Los abogados Nicolás D’Albora y Agustín Varela, defensores de la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini, compararon los estudios de Don Diego con los de su hijo (2019 y 2020) y constataron que los números de socios eran distintos.
En este sentido, solicitaron consultar a la prepaga y el envío de un oficio a la Oficina de Migraciones para verificar las entradas y las salidas del célebre futbolista hace 11 años.


















