
A comienzos de 1995, Diego Armando Maradona desembarcó en Santa Teresita para iniciar una etapa completamente diferente de su carrera. Ya no era el futbolista que deslumbraba dentro de la cancha, sino el flamante director técnico de Racing Club, acompañado por Carlos Fren.
La llegada de Diego convirtió una pretemporada de fútbol en un fenómeno turístico y social. El plantel se hospedó en el Hotel Golf Internacional, mientras los jugadores realizaban parte de la preparación física sobre la arena. Para los veraneantes, cruzarse con figuras como Gustavo Costas, Claudio García, Fernando Quiroz o Ignacio González pasó a formar parte del paisaje.
Por qué Maradona llegó al banco de Racing
Maradona atravesaba un momento delicado después del control antidopaje positivo durante el Mundial de Estados Unidos 1994. La suspensión de la FIFA le impedía jugar profesionalmente, por lo que encontró en la dirección técnica una posibilidad para continuar ligado al fútbol.
Su primera experiencia había sido en Deportivo Mandiyú de Corrientes, también junto a Fren. Poco después apareció la oportunidad de dirigir a Racing, institución que buscaba recuperarse tras finalizar en el duodécimo puesto del Torneo Apertura de 1994.

Según recordó Claudio “el Turco” García, fue él quien propuso su contratación ante el presidente Juan De Stéfano. La elección parecía arriesgada, pero colocó inmediatamente a la Academia en el centro de todas las miradas.
Santa Teresita, rendida a los pies de Diego
Cada entrenamiento convocaba a simpatizantes de distintos clubes. No importaban los colores: todos querían ver de cerca al campeón del mundo. Familias, jóvenes y turistas se reunían alrededor del hotel con cámaras, camisetas y papeles en busca de una fotografía o un autógrafo.
Maradona pretendía construir un equipo rápido, agresivo y con una preparación física exigente. Sin embargo, el fútbol quedó por momentos en segundo plano. La concentración se había convertido en una atracción turística y los movimientos de Diego provocaban verdaderas multitudes.
El increíble regalo que arrojó desde un balcón
Una de las historias más recordadas tuvo como protagonista a Pablo Ruiz, un adolescente de 15 años que se encontraba de vacaciones. Después de una práctica abierta, permaneció varias horas en las inmediaciones del hotel.

Desde el tercer piso, Maradona arrojó inicialmente unas medias y desató una lucha entre los fanáticos. Más tarde, cuando casi todos se habían retirado, otro objeto salió despedido desde el balcón. Pablo reaccionó rápidamente y consiguió atraparlo en el aire.
Era un pantalón firmado por Diego. El joven lo escondió debajo de su remera y corrió para proteger aquel tesoro. Muchos años después volvió a encontrarse con Maradona mientras trabajaba como gerente de marketing de Racing.
El recordado debut con una camisa floreada
El 14 de enero de 1995, Racing enfrentó a Independiente en un amistoso disputado en el estadio José María Minella de Mar del Plata. Diego apareció con una llamativa camisa floreada y se convirtió en el centro de todas las cámaras.
El clásico terminó 0 a 0. Aquella noche, Maradona también se reencontró con Jorge Burruchaga, compañero en México 1986, y con Miguel Ángel Brindisi, entrenador del Rojo y exintegrante del Boca campeón de 1981.
Los números de Maradona como técnico de Racing
El debut oficial se produjo el 26 de febrero de 1995, con una derrota por 1 a 0 ante Ferro Carril Oeste. La dupla Maradona-Fren dirigió 11 partidos oficiales, con dos victorias, seis empates y tres derrotas.
El triunfo más resonante fue el 1 a 0 frente a Boca Juniors en la Bombonera, el 16 de abril. Aunque el ciclo fue breve y no alcanzó los resultados esperados, dejó una huella imborrable.
Durante aquella semana, Santa Teresita comprobó que Maradona podía revolucionar una ciudad sin necesidad de tocar una pelota. Los entrenamientos en la playa, las multitudes frente al hotel y el regalo lanzado desde el balcón convirtieron aquel verano de 1995 en un capítulo único de la historia del fútbol argentino.



















