
La provincia de Mendoza sigue conmocionada tras la muerte de un niño de 7 años que quedó en medio de un tiroteo, en un ataque que es investigado como un posible ajuste de cuentas en el barrio Junín.
La víctima fue identificada como Lionel Ortiz y, según trascendió, los disparos se produjeron después de un enfrentamiento que habría comenzado horas antes y que estaría relacionado con un robo.
El menor se encontraba dentro de la casa junto a familiares cuando los atacantes volvieron al lugar durante la noche y comenzaron a disparar. En ese momento, una de las balas impactó contra Lionel, quien no habría podido ponerse a resguardo.
El testimonio de la hermana del menor asesinado
Por su parte, su hermana Valeria contó que el enfrentamiento tenía como destinatario a otro integrante de la familia. “El problema pasó en la mañana y después volvieron en la noche. Mi hermano estaba dentro de la casa. Ellos atacaron a todos y mi hermanito no logró esconderse”, remarcó.
La mujer, además, contó que en ese momento el niño estaba acompañado por su madre y su cuñada y que no tenía relación con el conflicto que había provocado el ataque. “Todo el problema fue por un robo, por mi hermano, pero mi hermano no fue. Ellos querían que mi hermano se fuera del barrio”, afirmó Valeria, quien también aseguró que los atacantes no serían residentes de la zona.
Tras recibir el disparo, Lionel fue llevado rápidamente al Hospital Carrillo en un auto particular. Sin embargo, los médicos no pudieron salvarlo y confirmaron su muerte minutos después.
Mientras tanto, la Policía inició un operativo para dar con los responsables. De acuerdo con información difundida por MDZ, los sospechosos huyeron en un automóvil rojo y hasta el momento permanecen prófugos.
Tiroteo, muerte y una fuga insólita: un policía se enfrentó a tiros con delincuentes y uno escapó colgado del capot de un auto
Un violento episodio ocurrió en Virrey del Pino cuando cuatro delincuentes armados intentaron asaltar a un efectivo de la Policía Federal (PFA) que estaba por salir de su casa en una camioneta. El enfrentamiento terminó con uno de los sospechosos gravemente herido, quien murió poco después en una UPA.
El hecho se registró el pasado jueves cerca de las 15 horas, en una casa ubicada en Girardot al 5400, a la altura del kilómetro 40 de la Ruta 3. El efectivo, que estaba vestido de civil, estaba por llevar a su hijo al colegio a bordo de una Volkswagen Amarok cuando fue sorprendido por los delincuentes.
En ese momento, los cuatro hombres bajaron de un auto y comenzaron a disparar contra el efectivo, quien logró ponerse a resguardo detrás de su camioneta y respondió con su arma reglamentaria. Si bien el enfrentamiento se produjo en plena calle, la familia del policía quedó dentro de su casa y no sufrió heridas.
Ante la resistencia, los delincuentes escaparon rápidamente, pero en medio de la huida, uno de ellos no llegó a ingresar al vehículo y terminó colgado del capó.
Poco después, los delincuentes se dieron cuenta de que el joven, de 18 años y domiciliado en Guernica, había recibido varios disparos, entre ellos en la cabeza y las piernas, por lo que dejaron el vehículo y amenazaron a un remisero con un arma para obligarlo a llevar al herido hasta una Unidad de Pronta Atención (UPA).
El joven ingresó al centro de salud en grave estado, pero murió minutos después pese al accionar de los médicos. Mientras tanto, la Justicia intenta determinar quiénes fueron los otros integrantes de la banda y avanzar con su identificación.

















