
El flan casero es uno de los postres más queridos de la cocina argentina y se destaca por su simpleza: con huevos, leche, azúcar y esencia de vainilla se puede preparar una receta rendidora, perfecta para acompañar con dulce de leche o crema.
La clave para lograr un flan suave y parejo está en mezclar los ingredientes sin batir en exceso y cocinarlo a baño María a temperatura moderada. Con esta receta, en solo 90 minutos de horno y un poco de paciencia, se obtiene un postre clásico que nunca falla.
Los ingredientes para hacer flan casero
- 10 huevos
- 1 litro de leche
- 250 gramos de azúcar
- Unas gotas de esencia de vainilla

El paso a paso para preparar flan casero
El primer paso es preparar el caramelo: colocá 100 gramos de azúcar en una sartén o directamente en la flanera y calentá hasta que se derrita y tome un color dorado. Es importante no dejar que se queme para evitar el sabor amargo. Cuando esté listo, distribuí el caramelo por el fondo y las paredes del molde.
Mientras el caramelo se enfría, calentá la leche hasta que esté a punto de hervir. Apagá el fuego y dejá reposar unos cinco minutos. En otro recipiente, mezclá apenas los huevos con los 150 gramos de azúcar restantes, sin batir demasiado para que no se forme espuma.
Sumá la leche tibia de a poco a la mezcla de huevos y azúcar, siempre mezclando suavemente. Agregá la esencia de vainilla y pasá todo por un colador fino para eliminar restos de huevo y lograr una textura más lisa.
Volcá la preparación en la flanera acaramelada. Colocá el molde dentro de una fuente más grande con agua caliente hasta la mitad de su altura y cubrí con papel aluminio. Llevá al horno moderado durante unos 90 minutos, hasta que el flan esté firme.
El secreto para un flan perfecto y cómo desmoldarlo
Una vez que terminó la cocción, retiralo del horno y dejá que se enfríe a temperatura ambiente. Después, guardalo en la heladera durante cuatro o cinco horas antes de desmoldar. Así, el flan termina de tomar consistencia y el caramelo se integra bien al postre.
El resultado es un flan casero de textura pareja y sabor clásico, ideal para compartir en familia o con amigos.


















