Es una suma mensual que el Estado argentino paga a las personas por cada hijo menor de 18 años cuando sus progenitores son monotributistas sociales, están desocupados, tienen empleos informales o son trabajadores del servicio doméstico. En caso de que el hijo tenga alguna discapacidad, no hay límite de edad para cobrarlo.
Está regulada por la Ley 24.714.