
¿Cuántas horas dedica una persona a limpiar, ordenar y mantener su casa cada semana? Elon Musk sostiene que esa pregunta podría perder sentido en los próximos años. El fundador de Tesla apuesta a que los robots humanoides se encarguen de las tareas domésticas que consumen tiempo y esfuerzo.
Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Musk estimó que Optimus, el robot desarrollado por Tesla, podría estar disponible para el público hacia finales de 2027. Sin embargo, la fecha todavía es una proyección y no equivale a un lanzamiento comercial confirmado por la compañía.
Qué es Optimus, el robot humanoide de Tesla
Optimus fue presentado como una máquina de propósito general capaz de realizar trabajos repetitivos, peligrosos o poco atractivos. Tesla pretende que, en el futuro, pueda utilizarse tanto en fábricas como en hogares, donde asumiría actividades como ordenar espacios, transportar objetos y colaborar con el cuidado cotidiano.
La nueva generación fue diseñada con la fabricación masiva como objetivo. Su tecnología combina cámaras, sistemas de percepción e inteligencia artificial para identificar el entorno y aprender movimientos. La empresa también trabaja en manos robóticas más precisas, necesarias para manipular objetos delicados sin romperlos.
Musk imagina un futuro en el que los robots humanoides sean tan habituales como los teléfonos inteligentes y asegura que Optimus podría convertirse en el producto más valioso de Tesla. No obstante, reconoció que las primeras etapas de producción serán lentas y complejas porque numerosos componentes y procesos deben desarrollarse desde cero.
El precio definitivo tampoco fue anunciado. Musk mencionó previamente una meta de entre US$20.000 y US$30.000, pero esa cifra dependerá de que Tesla consiga reducir costos y fabricar las unidades a gran escala. Por ahora, no existe una preventa oficial abierta al público.
Un robot ya limpia casas por 30 dólares la hora
Mientras Tesla trabaja en Optimus, otra empresa comenzó a probar el modelo directamente en viviendas. La startup Tau Robotics ofrece en San Francisco un servicio de limpieza con robots humanoides por US$30 la hora por unidad, disponible mediante invitación y lista de espera.
Las máquinas pueden pasar la aspiradora, limpiar superficies, retirar residuos y recoger objetos del piso. Los videos difundidos por la compañía muestran cómo los robots llegan transportados en vehículos, entran en las viviendas y comienzan con las tareas asignadas.
Sin embargo, hay un detalle central detrás de la escena: no funcionan de manera completamente autónoma. Un operador humano supervisa y controla al robot a distancia, mientras la inteligencia artificial colabora con determinados movimientos y procedimientos.
El modelo se parece así a un avatar robótico. La persona encargada de la limpieza no necesita trasladarse hasta el domicilio, pero continúa participando mediante controles remotos y las cámaras instaladas en la máquina.
Dos modelos para un mismo futuro
Tesla y Tau Robotics representan dos caminos diferentes. Musk pretende que las personas compren un robot para incorporarlo de manera permanente al hogar. La startup, en cambio, ofrece horas de servicio sin que el cliente tenga que adquirir ni mantener la máquina.
Uno apuesta a la propiedad y el otro a la contratación bajo demanda. Ambos anticipan un mercado en el que las tareas domésticas podrían realizarse a través de máquinas, aunque todavía con distintos niveles de intervención humana.
Lo que hasta hace poco pertenecía a la ciencia ficción ya puede contratarse, de manera limitada, en San Francisco. El desafío será comprobar si estos robots consiguen ser autónomos, seguros, accesibles y suficientemente eficientes para pasar de una demostración impactante a una presencia verdaderamente útil dentro de millones de hogares.






















