La posibilidad de utilizar inteligencia artificial para acelerar investigaciones biológicas peligrosas dejó de ser únicamente una hipótesis. Anthropic, desarrolladora del asistente Claude, informó que durante ocho meses detectó y bloqueó cinco casos en los que científicos intentaron emplear sus modelos en trabajos que podrían contribuir al desarrollo de armas biológicas.
Los episodios aparecen en el informe Detecting and countering misuse of AI: September 2026, que reúne operaciones identificadas entre diciembre de 2025 y agosto de 2026. La compañía documentó usos maliciosos o potencialmente peligrosos en siete áreas, entre ellas ciberataques, vigilancia, campañas de influencia, fraude, armamento convencional e investigaciones biológicas.
Qué intentaban hacer con Claude
Uno de los casos más relevantes involucró a una persona que utilizó Claude para preparar una solicitud de financiamiento vinculada con investigaciones sobre el virus chikungunya. Según la empresa, el proyecto buscaba estudiar modificaciones que podían volver al patógeno más dañino y permitir su uso reiterado en animales vivos.
La investigación habría sido presentada como un trabajo con participación civil, pero estaba prevista para desarrollarse dentro de una institución militar. Esa combinación llevó a los sistemas de seguridad de Anthropic a considerar que el proyecto presentaba un riesgo elevado y a bloquear las cuentas relacionadas.
Por el momento, la compañía no identificó a las personas, instituciones o países involucrados.
El informe también describe consultas relacionadas con gripe aviar y viruela. En uno de los episodios, un investigador habría utilizado infraestructura informática externa para eludir restricciones regionales y acceder a Claude durante varias semanas. Las preguntas estaban vinculadas con experimentos sobre la adaptación de esta enfermedad a mamíferos.
El desafío ahora consiste en evaluar la intención del usuario sin bloquear investigaciones científicas legítimas. En el caso del chikungunya, por ejemplo, el estudio de mutaciones puede aportar información sanitaria valiosa. Sin embargo, la vinculación con un laboratorio militar y el objetivo aparente de hacer más dañino el virus modificaron la evaluación de riesgo.
Por qué los modelos más recientes de la IA generan preocupación
Las generaciones anteriores de Claude no tenían capacidad suficiente para proporcionar ayuda significativa en investigaciones biológicas complejas, según las evaluaciones internas de la compañía. El avance de los modelos cambió esa situación: los sistemas más recientes pueden organizar bibliografía científica, analizar grandes cantidades de información y asistir en tareas especializadas.
El peligro no radica en que la inteligencia artificial fabrique un patógeno de manera autónoma, sino que aparece cuando una persona con conocimientos científicos utiliza el modelo para acelerar procesos, cubrir lagunas en su experiencia o reducir el tiempo necesario para organizar una investigación.
Tras identificar los casos, Anthropic suspendió las cuentas asociadas, desarticuló redes utilizadas para esquivar bloqueos regionales e incorporó los hallazgos a sus mecanismos de detección.
Otros usos peligrosos de la IA detectados
El informe no se limita al ámbito biológico. Anthropic también informó sobre presuntas operaciones de ciberespionaje, sistemas de vigilancia, campañas de manipulación, estafas y desarrollos relacionados con armamento convencional. Entre los actores identificados habría grupos patrocinados por Estados, organizaciones criminales y proveedores comerciales de programas espía.
Para la compañía, estos casos muestran que la discusión sobre seguridad ya no puede concentrarse solo en escenarios futuros. Los modelos disponibles actualmente están siendo puestos a prueba por usuarios que buscan superar sus restricciones y aprovechar sus capacidades para fines potencialmente dañinos.
















