
El control del 90% del paquete accionario de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) se lo disputan dos consorcios locales, tras quedar autorizados a presentar la oferta económica en la licitación pública convocada por el Gobierno de Javier Milei.
Las propuestas aprobadas en el acta de apertura son la del consorcio Rowing-Arcos-Transclor-PHX, liderada por Rowing S.A. y la presentada por Roggio ROAS S.A.U. y otros.
La novedad de la jornada fue que se bajó de la pelea José Luis Manzano, que es socio de Filiberti en Edenor y en el sector se descontaba que iría por la empresa de agua.

Las propuestas que pujan por AYSA
La primera propuesta está a cargo del Grupo Roggio, que se dedica a negocios de infraestructura y servicios en diversas áreas como construcción, residuos, transporte, y distribución de agua y saneamiento.
En este último rubro, se ocupa de la operación de Aguas Cordobesas. En otros sectores se destaca que se encarga de la recolección de residuos en la Ciudad de Buenos Aires a través de Cliba y opera el subte porteño junto al ramal Urquiza a través de Metrovías.
El grupo liderado por Aldo Roggio competirá con un consorcio encabezado por Rowing es una empresa argentina de ingeniería, construcción y servicios industriales, que se especializa en el desarrollo y mantenimiento de infraestructura de energía, proyectos ferroviarios, telecomunicaciones, obras civiles y arquitectura, y saneamiento urbano. La firma ya tiene experiencia siendo prestadora del sector público.
La compañía pertenece al empresario Walter Román, quien conoce lo que es hacer negocios con el Estado y forma parte de una familia con nexos con el oficialismo.
Además, por medio de la empresa de servicios logísticos y postales Urbano Express, ganó en 2025 una licitación del PAMI para la provisión de pañales a adultos mayores.

El consorcio también tiene como protagonista a Transclor, la empresa de Mauricio Filiberti, que es el proveedor exclusivo del policloruro de aluminio que se usa para potabilizar el agua, siendo el insumo más importante que consume AySA.
Además, la oferta cuenta con la participación de Arcos, la empresa brasileña que opera el servicio de agua potable y alcantarillado en Río de Janeiro tras quedarse con una compulsa millonaria y el cuarto socio es PHX, un fondo de inversión con sede en Países Bajos.

Sin embargo, la noticia es que detrás de ese grupo aparece la influencia de los hermanos Neuss, que ya se quedaron con Transener y vienen con un crecimiento impactante en distribución, transporte y generación eléctrica. Pero también estuvieron muy vinculados a la concesión de la Hidrovía a la belga Jan de Nul, el negocio más grande de la era Milei.




















