Aunque muchas personas creen que los jardines y las huertas suelen quedar en pausa durante el invierno, lo cierto es que es una estación clave para preparar la próxima temporada. En gran parte de Argentina, las bajas temperaturas favorecen el desarrollo de varias especies de plantas que necesitan atravesar el frío para crecer con más fuerza en primavera.
Sembrar en esta época permite que las plantas desarrollen raíces más fuertes y lleguen mejor preparadas para la primavera. Sin embargo, tiene un enemigo silencioso: las heladas y las bajas temperaturas extremas. Por eso, es importante elegir variedades resistentes y brindarles algunos cuidados básicos.

Jardines de primavera cuáles son las semillas que conviene plantar durante el invierno
Existen numerosas especies que soportan el frío y pueden sembrarse entre junio y agosto para florecer o producir cuando comience la primavera. Entre las flores más recomendadas se encuentran:
- Caléndula, resistente a las bajas temperaturas y de floración prolongada.
- Pensamientos, ideales para el invierno por su gran tolerancia al frío.
- Amapolas, que aprovechan las temperaturas bajas para una mejor germinación.
- Alelíes, muy elegidos por su perfume y sus coloridas flores primaverales.
- Margaritas, una opción clásica para sumar color al jardín.

Si el objetivo es iniciar una huerta, también hay varias verduras que se adaptan muy bien al invierno, tales como la espinaca, la acelga, la lechuga, las habas, las arvejas, los rabanitos y las zanahorias. Además, se pueden sumar puerros, cebollas y hasta papas, ya que toleran muy bien el frío y las heladas del invierno.
Tips jardineros: cómo proteger las semillas del frío y las heladas
En provincias donde las temperaturas pueden descender por debajo de los 0 °C, como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, La Pampa o gran parte de la Patagonia, es recomendable tomar algunas precauciones. Por este motivo, los jardineros aconseja sembrar en almácigos o macetas protegidas, cubrir los cultivos con manta antiheladas durante las noches más frías y ubicar las plantas en sectores donde reciban varias horas de sol.
Por otro lado, es importante evitar el exceso de agua, ya que la humedad y el frío pueden generar la aparición de hongos y afectar la germinación de las semillas. Sin embargo, con una correcta planificación, es posible adelantarse a la primavera y disfrutar de un jardín repleto de flores y una huerta saludable apenas comiencen a subir un poco las temperaturas.














