
En 2024, Drew Barrymore decidió invertir en una propiedad con historia: adquirió una casa construida en 1747 en Harrison, Nueva York, por US$4,4 millones. Su idea original era convertirla en un refugio de fin de semana, pero el proyecto se transformó en una remodelación integral que se extendió durante dos años.
La mansión, ubicada en un terreno de 12 hectáreas, cuenta con unos 520 metros cuadrados y cinco dormitorios. Aunque la actriz buscó preservar detalles originales del siglo XVIII, también incorporó cambios profundos para adaptar la vivienda a su familia. Barrymore se involucró personalmente en el diseño de los interiores y supervisó la renovación de instalaciones clave como la plomería, la calefacción y el aire acondicionado.
La cocina fue ampliada y completamente renovada, lo que hizo que la obra resultara mucho más extensa y costosa de lo que había planeado.
Una remodelación que superó todas las expectativas
Lo que comenzó como una serie de mejoras estéticas terminó convirtiéndose en una transformación total de la casa. Durante el proceso, Barrymore llegó a vivir en la propiedad sin cocina ni agua corriente, preparando sus comidas en una parrilla al aire libre. A pesar de las incomodidades, la actriz aseguró que esos momentos le dejaron recuerdos imborrables.

El resultado final combinó la arquitectura histórica con ambientes modernos y funcionales. Entre los espacios destacados se encuentran una cocina de madera oscura, un salón familiar con vigas expuestas, un conservatorio lleno de luz natural y un gran ambiente principal con techos de nueve metros de altura.
El terreno incluye además una piscina con construcción anexa y una casa de huéspedes, rodeados de árboles y animales, lo que Barrymore describió como un verdadero parque privado.
La venta y el destino de la propiedad
Tras dos años de trabajo, las necesidades familiares de Barrymore cambiaron y decidió poner la casa en venta en marzo de 2026, con un precio inicial de casi 5 millones de dólares. La propiedad recibió varias ofertas y finalmente se vendió el 27 de julio de 2026 por US$4,5 millones, según informó Mansion Global.
De esta manera, la actriz logró vender la mansión por unos US$100.000 más de lo que había pagado, aunque no trascendió cuánto invirtió en la extensa remodelación. La inmobiliaria que intervino en la operación detalló que la nueva familia propietaria también planea usar la casa como escapada de la ciudad, manteniendo el espíritu de refugio que Barrymore buscó desde el principio.















