
La ciudad de Carlos Casares se prepara para vivir una jornada especial en la antesala del Día de la Independencia, con una peña folclórica que reunirá música, canto y tradición en un mismo escenario. El encuentro será el miércoles 8 de julio a las 21 en el Salón Don Rubén, con una convocatoria abierta a toda la comunidad.
La iniciativa busca reforzar el espíritu de los festejos patrios, con una propuesta cultural que invita a compartir en familia y con amigos. En tiempos donde las tradiciones cobran nuevo valor, el evento se posiciona como una oportunidad para reconectar con las raíces argentinas.
Qué habrá en la peña folclórica de Carlos Casares
Sobre el escenario habrá un espectáculo coral con identidad local. Se presentarán la Agrupación Coral de Niños y de Adultos “Cultura Casares” y el Coro de Adultos Mayores “Voces del Girasol”, dos formaciones que reflejan la diversidad generacional de la comunidad artística.

Ambos grupos estarán bajo la dirección del profesor Ariel Lambré, referente en el ámbito musical local. La propuesta artística promete un repertorio ligado al cancionero popular, con énfasis en el folclore nacional.
Además del espectáculo musical, la organización confirmó que habrá servicio de cantina, lo que permitirá completar la experiencia con gastronomía típica. Este tipo de encuentros, habituales en las celebraciones patrias, combinan cultura, gastronomía y socialización.
La peña se enmarca dentro de las actividades previas al 9 de julio, una fecha clave en el calendario argentino. En ese contexto, estos eventos cobran protagonismo como espacios de encuentro y expresión cultural.
Dónde queda y que hay para hacer en Carlos Casares
Ubicado en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, Carlos Casares es un distrito con una fuerte identidad histórica. Fue creado en 1907, aunque su origen se remonta a la llegada del ferrocarril en 1889, factor clave para su desarrollo.
El crecimiento del partido estuvo marcado por la inmigración europea y la llegada de colonos judíos provenientes de Rusia a fines del siglo XIX. Esta diversidad cultural dejó una impronta que aún hoy se refleja en la identidad de la región.

Actualmente, la ciudad es reconocida como la Capital Nacional del Girasol, una actividad que define su perfil productivo y cultural. Este símbolo también está presente en su escudo, junto con elementos que evocan su historia y su territorio.
Qué hacer en Carlos Casares
Para quienes visiten la ciudad con motivo de la peña o durante el feriado, hay varios puntos de interés. El Museo Histórico Municipal ofrece un recorrido por los orígenes del distrito, con recreaciones de antiguas pulperías y almacenes.
También se destacan los parajes rurales cercanos como Smith, Moctezuma y Algarrobos, donde se pueden encontrar huellas de las primeras comunidades, incluyendo antiguas sinagogas y el primer cementerio judío de la provincia.
En el casco urbano, el Teatro Verdi, el Palacio Municipal y la Plaza San Martín forman parte de un circuito ideal para recorrer a pie. Muy cerca se encuentra la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, uno de los íconos arquitectónicos locales.
Para quienes prefieren el aire libre, el Paseo La Trocha se presenta como un espacio perfecto para caminar, descansar y disfrutar del entorno rural. Así, la propuesta cultural de la peña se complementa con un destino que invita a descubrir historia, tradición y paisajes.
Cómo llegar a Carlos Casares desde CABA
Llegar a Carlos Casares desde la Ciudad de Buenos Aires es sencillo y ofrece varias alternativas. En auto, el trayecto es de aproximadamente 310 kilómetros y demanda entre 4 y 5 horas, según el tránsito. La ruta más directa es tomar el Acceso Oeste (Ruta Nacional 7) hasta Luján y luego continuar por la Ruta Nacional 5, una de las principales vías hacia el oeste bonaerense que conecta con localidades como Mercedes, Chivilcoy y 9 de Julio antes de arribar al destino.
También es posible viajar en ómnibus de larga distancia, con servicios que parten desde la terminal de Retiro hacia distintas ciudades de la región y hacen parada en Carlos Casares. Otra opción, aunque menos frecuente, es el tren, que históricamente fue clave para el desarrollo de la ciudad, aunque hoy presenta menor regularidad. En todos los casos, el viaje permite atravesar la llanura pampeana y anticipar el clima rural que caracteriza a este punto del noroeste de la provincia de Buenos Aires.














