Las fuerzas rusas lograron ampliar el territorio bajo su control en Ucrania durante junio, al conquistar un saldo neto de 84 kilómetros cuadrados, de acuerdo con el más reciente informe de la plataforma ucraniana de análisis militar DeepState, que monitorea la evolución del frente de combate desde el inicio de la invasión.
Según el balance difundido por DeepState a través de su canal de Telegram, los avances del Ejército ruso se concentraron principalmente en los alrededores de Kostiantínivka, en la región oriental de Donetsk, además de sectores fronterizos entre Ucrania y Rusia y la zona de Guliaipole, ubicada en el sureste del país.
Rusia y un crecimiento notable de territorios conquistados en Ucrania
El informe refleja un incremento significativo respecto de mayo, cuando Rusia había logrado un avance neto de apenas 14 kilómetros cuadrados, la cifra más baja registrada por la plataforma desde octubre de 2023. Sin embargo, pese a esta recuperación en el ritmo de las operaciones, los datos muestran que la ofensiva rusa continúa lejos de los niveles alcanzados durante los momentos de mayor intensidad del conflicto.
DeepState elabora sus estadísticas calculando la diferencia entre los territorios capturados por las tropas rusas y aquellos recuperados por las fuerzas ucranianas, lo que permite medir el avance territorial neto de cada mes.
Aunque los 84 kilómetros cuadrados conquistados en junio representan un repunte respecto al mes anterior, constituyen la segunda cifra mensual más baja desde junio de 2024, período en el que la plataforma comenzó a publicar esta serie estadística de manera regular.
El contraste con finales de 2024 es especialmente marcado. En noviembre del año pasado, las tropas del Kremlin alcanzaron su mayor expansión mensual reciente, con un saldo positivo de 725 kilómetros cuadrados bajo control ruso. Desde entonces, el ritmo de avance se redujo considerablemente como consecuencia de la resistencia ucraniana, el desgaste de ambos ejércitos y la consolidación de posiciones defensivas en distintos sectores del frente.
Los datos publicados reflejan una guerra que continúa caracterizada por avances lentos y costosos, donde pequeños cambios territoriales requieren semanas de intensos combates. Tanto Rusia como Ucrania mantienen operaciones ofensivas y defensivas a lo largo de una línea de frente de más de 1.000 kilómetros, mientras el conflicto sigue evolucionando sin que ninguna de las partes consiga una ventaja decisiva.
En paralelo, continúan los ataques con drones y misiles sobre ciudades e infraestructura estratégica, al tiempo que ambos países buscan reforzar sus capacidades militares de cara a una nueva etapa de la guerra, que ya supera los cuatro años desde el inicio de la invasión a gran escala ordenada por Moscú en febrero de 2022.











