
China volvió a poner la mirada sobre América del Sur con un proyecto de infraestructura que promete transformar las rutas comerciales de la región. Junto con Brasil, el gigante asiático avanza en estudios para evaluar la construcción de un corredor ferroviario que conecte el Atlántico con el Pacífico y facilite la salida de exportaciones hacia los mercados asiáticos.
La iniciativa contempla una conexión entre territorio brasileño y Perú, con el estratégico puerto de Chancay como uno de los principales destinos logísticos del recorrido. Aunque todavía se encuentra en fase de análisis, el proyecto ya es considerado uno de los más ambiciosos de la región.
El plan de China y Brasil para crear una nueva ruta comercial hacia Asia
El impulso formal llegó en 2025, cuando ambos países firmaron un memorando de entendimiento para desarrollar estudios de viabilidad de una red ferroviaria integrada. El objetivo es unir distintas líneas ferroviarias brasileñas con territorio peruano y generar una alternativa para transportar mercancías directamente hacia la costa del Pacífico.

La propuesta busca aprovechar infraestructura ya existente y complementar los tramos faltantes con nuevas obras, reduciendo tiempos logísticos y ampliando las opciones de exportación para América del Sur.
Mato Grosso, Perú y el Pacífico: el recorrido que aún está bajo análisis
Entre las opciones evaluadas aparece una conexión desde Mato Grosso, uno de los mayores polos productores de granos de Brasil, pasando por Rondônia y Acre antes de ingresar a Perú. Otra alternativa contempla un trayecto desde Ilhéus, en el estado de Bahía, hasta el puerto peruano de Chancay.
Más allá de cuál sea finalmente el trazado elegido, la meta es establecer un corredor capaz de transportar grandes volúmenes de maíz, minerales, soja y otros productos destinados principalmente a los mercados asiáticos.

Chancay, el puerto clave que convirtió a Perú en una pieza estratégica para China
El destino elegido no es casual. Chancay se transformó en uno de los principales activos logísticos de China en Sudamérica gracias a la participación de la empresa Cosco Shipping en su desarrollo.
Ubicado sobre la costa peruana del Pacífico, el puerto busca convertirse en una plataforma de conexión entre América del Sur y Asia, facilitando el intercambio comercial entre ambas regiones. Una eventual conexión ferroviaria con Brasil potenciaría aún más su importancia geopolítica y económica.
Los desafíos que enfrenta el megaproyecto ferroviario más ambicioso de Sudamérica
A pesar del interés que genera la iniciativa, el tren aún no tiene fecha de construcción. Actualmente, el acuerdo se limita a estudios técnicos y análisis de factibilidad, mientras que cualquier avance requerirá la participación y aprobación del gobierno peruano.

La complejidad de la obra es uno de los principales obstáculos. La geografía sudamericana, el cruce de la Cordillera de los Andes, los elevados costos de construcción, los desafíos ambientales y la coordinación entre varios países convierten al corredor en un proyecto de largo plazo.
Por ahora, el tren bioceánico continúa siendo una apuesta estratégica en evaluación. Sin embargo, el creciente interés de China y el papel cada vez más relevante de Chancay muestran que la disputa por las futuras rutas del comercio global ya se está jugando en América del Sur.
















