
Quienes buscan una escapada de descanso cerca de la costa bonaerense encuentran en las Termas del Campo Médano Blanco una alternativa que combina relax, naturaleza e historia. Ubicado en el partido de Necochea, este complejo termal cuenta con piscinas cubiertas, hidromasajes al aire libre, spa y tratamientos de bienestar en un entorno rural rodeado de bosques y médanos.
Las instalaciones se desarrollan sobre un predio de 42 hectáreas, donde además se destaca una laguna natural de 18 hectáreas que aporta un paisaje diferente al tradicional turismo de playa. El complejo abrió sus puertas en 2012 y desde entonces se consolidó como uno de los destinos termales más conocidos del sur de la provincia de Buenos Aires.
Adiós estrés: todo lo que ofrecen las Termas del Campo Médano Blanco
Entre sus principales atractivos aparecen dos piscinas cubiertas con agua termal, una piscina recreativa climatizada al aire libre y dos hidromasajes externos alimentados por aguas termales. A esto se suman vestuarios, duchas, estacionamiento, atención médica permanente y distintas propuestas recreativas para visitantes de todas las edades.
El predio también ofrece un completo Circuito de Spa y Fangoterapia, con sauna, baño turco, jacuzzi, salas de relax y tratamientos corporales. Los visitantes pueden acceder además a masajes, técnicas de hidrorelajación y sesiones de fangoterapia, una de las experiencias más buscadas por quienes priorizan el bienestar físico.

Otro de los diferenciales son sus aguas termales mineralizadas, que emergen desde grandes profundidades a temperaturas que oscilan entre los 37 y los 42 grados. Estas aguas son reconocidas por su alta concentración de minerales y forman parte de la experiencia central del complejo.
La historia de la Casona Rasmussen: del casco de estancia de 1925 al restaurante del predio
Mucho antes de convertirse en centro termal, el lugar funcionaba como parte de la histórica Estancia Médano Blanco. Allí se levanta la emblemática Casona Rasmussen, una construcción inaugurada en 1925 por una familia de inmigrantes daneses que se instaló en la zona a fines del siglo XIX.
La residencia se convirtió en un símbolo regional por su arquitectura y dimensiones. Durante su construcción se utilizaron materiales importados desde Dinamarca y también materiales fabricados localmente. Tras ser restaurada, la casona pasó a albergar un restaurante y una galería de arte que pueden visitarse dentro del complejo.

El origen del proyecto termal impulsado por UATRE y su inauguración en 2012
La transformación comenzó en 2006, cuando se detectó la presencia de aguas termales en profundidad. A partir de ese descubrimiento, la UATRE (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores) impulsó un proyecto para desarrollar un parque termal que inicialmente estuviera destinado a sus afiliados.
Con el avance de las obras se incorporaron modernas instalaciones para complementar el casco histórico de la estancia. Finalmente, el complejo fue inaugurado oficialmente en 2012 y abrió sus puertas al público, ampliando la oferta turística de la región de Necochea.
Actividades recreativas en el predio: aquagym, laguna natural y espacio para chicos
Además de las propuestas vinculadas al descanso, el predio cuenta con clases de aquagym, aquarelax, aquamove y stretching, actividades pensadas para complementar la experiencia termal. También dispone de cancha de vóley, espacios de picnic y juegos de mesa.

Las familias encuentran opciones especiales para los más chicos gracias a las actividades recreativas y educativas destinadas a niños de entre 5 y 12 años. A esto se suma la posibilidad de recorrer la laguna natural, disfrutar del paisaje rural e incluso alquilar kayaks en determinados sectores habilitados.
Dónde queda y cómo llegar a las Termas del Campo Médano Blanco desde Mar del Plata y CABA
Las Termas del Campo Médano Blanco se encuentran a unos 41 kilómetros de la ciudad de Necochea y aproximadamente a 270 kilómetros de Mar del Plata, una distancia que puede recorrerse en alrededor de tres horas en automóvil.
Desde la Ciudad de Buenos Aires, el trayecto supera los 500 kilómetros y demanda unas seis horas de viaje por ruta. El acceso final se realiza por la Avenida 98 y un camino rural consolidado, por lo que se recomienda consultar previamente su estado antes de emprender el recorrido. El complejo abre gran parte del año y las entradas se adquieren exclusivamente de manera online.

















