
Para los amantes de la Patagonia, la tranquilidad y las tradiciones, existe un pequeño pueblito que sorprende por su paisaje de praderas verdes y su fuerte herencia europea. Estamos hablando de Dolavon, una localidad de la provincia de Chubut, cuya historia deja asombrado tanto a los lugareños como a los visitantes
Este pequeño pueblito está repleto de canales de riego, sauces por doquier, construcciones de chapa y ladrillo y una fuerte cultura galesa que deja una postal muy distinta a la que suele asociarse en Argentina. Su nombre significa “prado del río” en galés y hace referencia a su ubicación en el Valle Inferior del Río Chubut.

Esta localidad conserva parte de la identidad de los colonos que llegaron a la región durante el siglo XIX y desarrollaron allí un importante sistema de producción agrícola que alimenta a toda la provincia.
Dónde queda Dolavon y por qué es uno de los pueblos más curiosos de Chubut
Dolavon está ubicado a 36 kilómetros de Trelew, a 95 kilómetros de Puerto Madryn y a unos 1.487 kilómetros de Buenos Aires, según la información oficial de Turismo de Chubut. El acceso a la localidad se realiza por la Ruta Nacional 25.
Su principal particularidad aparece apenas se comienza a recorrer el pueblo. Un canal de riego atraviesa el área urbana y una antigua noria se convirtió en uno de los elementos más representativos de Dolavon.
A esto se suman las arboledas que rodean los canales, las casas tradicionales y las capillas protestantes vinculadas con la comunidad galesa. El resultado es un paisaje que combina la historia de la inmigración con el entorno natural del valle.

Para quienes buscan destinos tranquilos y alejados de los circuitos turísticos más conocidos, Dolavon propone un recorrido diferente: caminar, conocer edificios históricos, probar productos regionales y descubrir cómo una comunidad de inmigrantes logró transformar un sector de la Patagonia.
Qué hacer en Dolavon durante una visita
Uno de los mejores planes es recorrer el centro de la localidad a pie y acercarse al canal de riego. La zona de arboledas también ofrece espacios para disfrutar de un picnic y pasar algunas horas al aire libre.
Otro punto para conocer es el antiguo trazado ferroviario. La estación del Ferrocarril Central del Chubut se mantiene en pie y recuerda la importancia que tuvo el tren para la comunicación y el desarrollo económico de la región. El servicio dejó de funcionar en 1961.
El pueblo también cuenta con un puente peatonal que cruza el río Chubut y permite disfrutar de otro de los paisajes característicos del valle.
Además, Dolavon tiene una agenda con propuestas culturales, deportivas y gastronómicas durante todo el año. Entre ellas se destacan sus tradicionales carnavales, que se realizan cada febrero y convocan a visitantes de distintos puntos de la comarca.

La gastronomía galesa, otro de los atractivos
La herencia de los inmigrantes galeses no se limita a la arquitectura y la historia. También está presente en la gastronomía. La repostería típica del lugar es uno de los grandes atractivos de la zona, y puede formar parte del recorrido turístico, ya que en conjunto con Gaiman, producen las mejores tortas de la zona en sus casas de té.
Para quienes disfrutan del turismo gastronómico, es una buena oportunidad para conocer sabores relacionados con la historia de la inmigración europea en Patagonia.


















