
A Jimbōchō lo conocí después de leer “Mis días en la librería Morisaki”, una novela corta del escritor japonés Satoshi Yagisawa. En ese momento, me encontraba sumergida en una incesante “angustia existencial” y me refugié en una librería del barrio porteño de Villa Ortúzar conocida por sus contenidos esotéricos. En busca de una historia que me conectara con personajes que estuvieran atravesando una situación similar a la mía, encontré lo que necesitaba.
Este libro se publicó en 2023 y sigue la vida de Takako, una joven de 25 años que se enfrenta a una ruptura amorosa abrupta. El compañero de trabajo que le había prometido “el oro y el moro”, la deja de un momento a otro para comenzar a salir con otra compañera de la oficina. Imaginen la ansiedad y la rumiación que puede generar ver 24/7 al varón que decidió decepcionarte de tal manera. Algo de eso me suena.
Pero la cosa es que decide dejar ese trabajo y mudarse desde el centro de Tokio a Jimbōchō, donde su tío Satoru, un hombre un tanto excéntrico y melancólico a quien no ve desde hace años, tiene un local de libros antiguos de segunda mano.

Así Takako comienza una nueva vida en este lugar como vendedora del negocio. Pero hay un problema. La joven no tenía mucho contacto con la lectura. Sin embargo, gracias al entusiasta de su tío y la magia que le imprimirá a su día a día la misma ciudad de Jimbōchō, la protagonista comenzará a entrar en contacto con diversas historias literarias.
Así su vida dará un giro absoluto también por la particularidad de cada uno de los clientes que acuden al local y empiezan a recomendarle novelas y libros. Lo interesante es que la lectura termina siendo ese pequeño refugio en el que Takako logra depositar su tristeza y dolor y, en algún punto, perdonar el pasado.
Dónde está Jimbōchō, el rincón de las librerías de Japón
La historia me dejó tan eclipsada que decidí buscar si este pequeño sitio de Japón era real. Y en efecto, sí, lo era. Sus orígenes se remontan al siglo XVII, pero se conformó como barrio recién en 1872. Es conocido como “el barrio de las librerías” y está ubicado en Chiyoda, uno de los distritos centrales de Tokio. A este lugar se puede llegar en tren y bajarse en la estación llamada Jimbōchō, muy cerca de Otemachi y el Palacio Imperial.
El “apodo” que recibe tiene que ver justamente con las librerías que cualquiera puede encontrarse aquí. Estos locales ofrecen a sus clientes cuentos y novelas de segunda mano y usados con ediciones raras y únicas. En sus calles, se pueden visitar al menos 150 librerías. Entre las más recomendadas se encuentran:
- Books Tokyodo, librería abocada a últimos lanzamientos.
- Kitazawa Books, un local especializado en literatura en inglés, filosofía y ciencias sociales.
Además, por su particularidad, Jimbōchō fue elegida por la revista Time Out como “uno de los barrios más cool” del mundo en el año 2025.
Qué más hacer en Jimbōchō
Jimbōchō no es solo librerías. Quienes visiten este pequeño barrio japonés se encontrarán con cafeterías de especialidad con temática retro conocidas en el país nipón como kissaten. Aquí se ofrece café artesanal con, por ejemplo, tostadas o sándwiches tradicionales, aunque el menú suele ser variado. Estos lugares son ideales para sentarse a leer, estudiar o simplemente pensar en aquellas dudas existenciales sobre la vida que a muchos nos interpelan bastante seguido.

En cuanto a comida, este barrio destaca también por los locales que venden el tradicional curry japonés o Karee raisu, que se suele servir con arroz, verduras y carne. Los residentes prefieren siempre sumar picantes o especias.
Después de caminar, almorzar o tomar un café y recorrer las típicas librerías, en Jimbōchō se puede visitar el parque Kitanomaru o el santuario Yasukuni, dos lugares icónicos para el turismo japonés.

















